SB 3.15.38
te 'cakṣatākṣa-viṣayaṁ sva-samādhi-bhāgyam
haṁsa-śriyor vyajanayoḥ śiva-vāyu-lolac-
chubhrātapatra-śaśi-kesara-śīkarāmbum
En este verso encontramos la palabra acakṣatākṣa-viṣayam. Al Señor Supremo no Lo pueden ver ojos ordinarios, pero ahora Él era visible a los ojos de los Kumāras. Otra palabra significativa es samādhi-bhāgyam. Los meditadores muy afortunados pueden ver la forma Viṣṇu del Señor en sus corazones al seguir el proceso del yoga. Pero verle cara a cara es cosa diferente. Esto sólo les es posible a los devotos puros. Los Kumāras, en consecuencia, al ver al Señor acercándose con Sus acompañantes, que sostenían una sombrilla y un abanico cāmara, quedaron maravillados de estar viendo cara a cara al Señor. Se dice en la Brahma-saṁhitā que los devotos, elevados en el amor por Dios, siempre ven en sus corazones a Śyāmasundara, la Suprema Personalidad de Dios. Pero cuando son maduros, el mismo Dios Se hace visible ante ellos cara a cara. Las personas comunes no pueden ver al Señor; sin embargo, cuando se puede entender la relevancia de Su santo nombre, y se está ocupado en el servicio devocional del Señor, que empieza por la lengua, al cantar y saborear prasāda, entonces el Señor se va revelando poce a poco. De este modo, el devoto ve constantemente al Señor dentro de su corazón, y, en un estado más maduro, puede ver al mismo Señor directamente, tal como vemos cualquier otra cosa.
