SB 3.16.12
yuṣmad-vyatikrama-gatim pratipadya sadyaḥ
bhūyo mamāntikam itāṁ tad anugraho me
yat kalpatām acirato bhṛtayor vivāsaḥ
De esta declaración podemos entender lo deseoso que el Señor está de tener de regreso en Vaikuṇṭha a Su servidor. Por tanto, este incidente prueba que quienes han entrado una vez en un planeta Vaikuṇṭha no pueden caer nunca. El caso de Jaya y Vijaya no es un caída; no pasa de ser un accidente. El Señor siempre está deseoso de tener a tales devotos de regreso en los planetas Vaikuṇṭhas lo antes posible. Debe darse por supuesto que no hay posibilidad de que se produzca un malentendido entre el Señor y los devotos, pero cuando hay discrepancias o desavenencias entre un devoto y otro, hay que sufrir las consecuencias, aunque ese sufrimiento sea temporal. El Señor es tan bondadoso con Sus devotos que tomó toda la responsabilidad de la ofensa de los porteros, y pidió a los sabios que facilitasen su regreso a Vaikuṇṭha tan pronto como fuese posible.
