SB 3.20.12

maitreya uvāca
daivena durvitarkyeṇa
pareṇānimiṣeṇa ca
jāta-kṣobhād bhagavato
mahān āsīd guṇa-trayāt
Palabra por palabra: 
maitreyaḥ uvāca — Maitreya dijo; daivena — por un gobierno superior, conocido como destino; durvitarkyeṇa — más allá de la especulación empírica; pareṇa — por Mahā-Viṣṇu; animiṣeṇa — por la potencia del tiempo eterno; ca — y; jāta- kṣobhāt — se agitó el equilibrio; bhagavataḥ — de la Personalidad de Dios; mahān — el conjunto total de los elementos materiales (el mahat-tattva); āsīt — se produjo; guṇa-trayāt — de las tres modalidades de la naturaleza.
Traducción: 
Maitreya dijo: Cuando el equilibrio de la combinación de las tres modalidades de la naturaleza material se vio agitado por la actividad invisible de la entidad viviente, por Mahā-Viṣṇu, y por la fuerza del tiempo, se produjo el conjunto total de los elementos materiales.
Significado: 

Aquí se describe con gran lucidez la causa de la creación material. La primera causa es daiva, el destino del alma condicionada. La creación material existe para el alma condicionada que quiso ser un falso señor y disfrutar de los sentidos. No podemos remontarnos hasta el momento en que el alma condicionada deseó por vez primera enseñorearse de la naturaleza material, pero en las Escrituras védicas siempre encontramos que la creación material está hecha para que el alma condicionada disfrute de los sentidos. Hay un verso que define claramente la esencia del disfrute sensual del alma condicionada, diciendo que ésta, tan pronto como olvida su deber primordial de ofrecer servicio al Señor, crea una atmósfera de disfrute sensual denominada māyā; ésa es la causa de la creación material.

Otra palabra que se utiliza aquí es durvitarkyeṇa. Nadie puede decir cuándo y cómo surgieron en el alma condicionada los deseos de disfrutar de los sentidos, pero existe una causa. La naturaleza material es una atmósfera exclusivamente destinada al disfrute sensual del alma condicionada, y su creador es la Personalidad de Dios. Aquí se menciona que, al principio de la creación, la Personalidad de Dios, Viṣṇu, agita la naturaleza material, prakṛti. Hay tres Viṣṇus. Uno es Mahā-Viṣṇu, otro es Garbhodakaśāyī Viṣṇu, y el tercero, Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu. El Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam habla de esos tres Viṣṇus, y aquí se confirma también que Viṣṇu es la causa de la creación. También la Bhagavad-gītā nos enseña que prakṛti entra en actividad, y aún sigue activa, bajo la supervisión de la mirada de Kṛṣṇa, Viṣṇu, pero que la Suprema Personalidad de Dios es inmutable. No debemos cometer el error de pensar que, como la creación emana de la Suprema Personalidad de Dios, Él Se ha transformado en esta manifestación cósmica material. Él siempre existe en Su forma personal, pero la manifestación cósmica es producto de Su inconcebible potencia. Las acciones de esa energía son difíciles de comprender, pero las Escrituras védicas explican que el alma condicionada crea su propio destino y recibe un cuerpo determinado de acuerdo con las leyes de la naturaleza bajo la supervisión de la Suprema Personalidad de Dios, que siempre acompaña al alma condicionada como Paramātmā.