SB 3.26.17

prakṛter guṇa-sāmyasya
nirviśeṣasya mānavi
ceṣṭā yataḥ sa bhagavān
kāla ity upalakṣitaḥ
Palabra por palabra: 
prakṛteḥ — de la naturaleza material; guṇa-sāmyasya — sin interacción de las tres modalidades; nirviśeṣasya — sin cualidades específicas; mānavi — ¡oh, hija de Manu!; ceṣṭā — movimiento; yataḥ — de quien; saḥ — Él; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; kālaḥ — tiempo; iti — de este modo; upalakṣitaḥ — se designa.
Traducción: 
Mi querida madre, ¡oh, hija de Svāyambhuva Manu!, como te he explicado, el factor tiempo es la Suprema Personalidad de Dios, de quien se inicia la creación como resultado de la agitación de la naturaleza neutra no manifestada.
Significado: 

Se está explicando el estado no manifestado de la naturaleza material, el pradhāna. El Señor dice que el estado no manifestado de la naturaleza material comienza a manifestarse de diversas formas cuando es agitado por la mirada de la Suprema Personalidad de Dios. Antes de esa agitación, permanece en el estado neutro, sin interacción de las tres modalidades de la naturaleza material. En otras palabras, sin el contacto de la Suprema Personalidad de Dios, la naturaleza material no puede producir diversidad alguna de manifestaciones. Esto se explica muy bien en la Bhagavad-gītā. La Suprema Personalidad de Dios es la causa de los productos de la naturaleza material. Sin Su contacto, la naturaleza material no puede producir nada.

También en el Caitanya-caritāmṛta se da un ejemplo muy apropiado a este respecto: Las protuberancias del cuello de la cabra, aunque parecen pezones, no dan leche. Análogamente, el científico material se maravilla ante las acciones y reacciones de la naturaleza material, pero ésta no puede actuar sin el elemento agitador, el tiempo, que es la representación de la Suprema Personalidad de Dios. Cuando el tiempo agita el estado neutro de la naturaleza material, ésta comienza a producir diversidad de manifestaciones. En última instancia, se dice que la Suprema Personalidad de Dios es la causa de la creación. Tal como una mujer no puede producir hijos sin que un hombre la fecunde, la naturaleza material no puede producir o manifestar nada si la Suprema Personalidad de Dios, en la forma del factor tiempo, no la fecunda.