SB 3.26.23-24
bhagavad-vīrya-sambhavāt
kriyā-śaktir ahaṅkāras
tri-vidhaḥ samapadyata
vaikārikas taijasaś ca
tāmasaś ca yato bhavaḥ
manasaś cendriyāṇāṁ ca
bhūtānāṁ mahatām api
En el principio, a partir de la conciencia clara o estado puro de conciencia de Kṛṣṇa surgió la primera contaminación, que recibe el nombre de ego falso, la identificación entre el cuerpo y el ser. La entidad viviente existe en el estado natural consciente de Kṛṣṇa, pero su independencia marginal le permite olvidar a Kṛṣṇa. Originalmente existe el estado puro de conciencia de Kṛṣṇa, pero, por el abuso de la independencia marginal, surge la posibilidad de olvidar a Kṛṣṇa. Esto se manifiesta en la vida real; hay muchos ejemplos de personas conscientes de Kṛṣṇa que, súbitamente, cambian. En los Upaniṣads, por lo tanto, se afirma que el sendero de la vida espiritual es como el filo de una navaja. Es un ejemplo muy apropiado. Una navaja afilada es ideal para afeitarse la cara, pero tan pronto como dejamos de prestar atención a lo que estamos haciendo, dejamos de usar bien la navaja e inmediatamente nos cortamos.
No basta con llegar al estado de conciencia de Kṛṣṇa pura; además hay que ser muy cuidadoso. La menor falta de atención o de cuidado puede provocar la caída. Esa caída se debe al ego falso, que nace del estado de conciencia pura y se debe al abuso de la independencia. No podemos hacer conjeturas acerca de la causa que hace surgir el ego falso a partir de la conciencia pura. De hecho, siempre hay posibilidad de que eso ocurra, y por lo tanto, debemos ser muy cuidadosos. El ego falso es el principio básico de todas las actividades materiales, que se ejecutan bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material. Tan pronto como nos desviamos de la conciencia de Kṛṣṇa pura, nuestro enredo en las reacciones materiales aumenta. El enredo del materialismo es la mente material, y a partir de esa mente material se manifiestan los sentidos y órganos materiales.
