SB 3.28.25
yatrātma-yoni-dhiṣaṇākhila-loka-padmam
vyūḍhaṁ harin-mai-vṛṣa-stanayor amuṣya
dhyāyed dvayaṁ viśada-hāra-mayūkha-gauram
Se aconseja al yogī que, seguidamente, medite en el ombligo del Señor, que es el fundamento de toda la creación material. Tal como un niño está unido a su madre por el cordón umbilical, la voluntad suprema del Señor ha querido que Brahmā, la primera criatura viviente, esté conectado con el Señor por el tallo de un loto. En un verso anterior, Lakṣmī, la diosa de la fortuna, que sirve al Señor dándole masajes en las piernas, tobillos y muslos, recibió el calificativo de «madre de Brahmā», pero en realidad Brahmā nació del abdomen del Señor, no del abdomen de su madre. Estos conceptos acerca del Señor son inconcebibles, y no debemos pensar de un modo material: «¿Cómo puede el padre dar a luz un hijo?».
En la Brahma-saṁhitā se explica que cada miembro del Señor puede hacer lo que todos los demás; como todo es espiritual, Sus diferentes partes no están condicionadas. El Señor puede ver con los oídos. El oído material puede oír pero no puede ver, pero la Brahma-saṁhitā nos permite entender que el Señor también puede ver con los oídos, y escuchar con los ojos. En Su cuerpo trascendental, cada órgano puede hacer la función de todos los demás. Su abdomen es el fundamento de todos los sistemas planetarios. Brahmā ocupa el puesto de ingeniero de todos los sistemas planetarios, pero su energía creativa se genera del abdomen del Señor. En el universo, toda función creativa tiene siempre un vínculo de conexión directa con el Señor. El collar de perlas que decora la parte superior del cuerpo del Señor también es espiritual, y por lo tanto, se aconseja al yogī que contemple el brillo blanquecino de las perlas que adornan el pecho del Señor.
