SB 3.31.25
puṣyamāṇo janena saḥ
anabhipretam āpannaḥ
pratyākhyātum anīśvaraḥ
Dentro del abdomen de la madre, es la propia naturaleza quien establece el dispositivo mediante el cual se nutre el niño. La atmósfera dentro del abdomen no era nada agradable, pero al menos, en lo relativo a la alimentación del niño, las leyes de la naturaleza la llevaban a cabo apropiadamente. Pero, después de salir del abdomen, el niño cae en una atmósfera distinta. Quiere comer una cosa, pero se le da otra, porque nadie sabe qué es lo que quiere en realidad, y él no puede rechazar las cosas indeseables que le dan. El niño llora, a veces, deseando el pecho de la madre pero, debido a que la niñera cree que llora porque le duele el estómago, le da una medicina amarga. El niño no la quiere, pero no puede rechazarla. Atraviesa circunstancias muy difíciles, y el sufrimiento continúa.
