SB 3.31.9

akalpaḥ svāṅga-ceṣṭāyāṁ
śakunta iva pañjare
tatra labdha-smṛtir daivāt
karma janma-śatodbhavam
smaran dīrgham anucchvāsaṁ
śarma kiṁ nāma vindate
Palabra por palabra: 
akalpaḥ — incapaces; sva-aṅga — sus miembros; ceṣṭāyām — de moverse; śakuntaḥ — un pájaro; iva — como; pañjare — en una jaula; tatra — ahí; labdha-smṛtiḥ — habiendo recobrado la memoria; daivāt — por fortuna; karma — actividades; janma- śata-udbhavam — ocurridas durante las cien últimas vidas; smaran — recordar; dīrgham — durante mucho tiempo; anucchvāsam — suspirar; śarma — paz de la mente; kim — qué; nāma — entonces; vindate — puede conseguir.
Traducción: 
El niño permanece en esa posición, sin libertad de movimiento, como un pájaro en una jaula. Entonces, si es afortunado, puede recordar todas las desgracias de sus cien vidas anteriores, y se lamenta, completamente afligido. ¿Qué posibilidad hay, en esas circunstancias, de tener paz en la mente?
Significado: 

Después de nacer, puede que el niño olvide las dificultades de sus vidas pasadas, pero los adultos, mediante la lectura de Escrituras autorizadas como el Śrīmad-Bhāgavatam, al menos podemos entender las penosas torturas sufridas al nacer y al morir. Que no creamos en las Escrituras es otro asunto, pero si tenemos fe en la autoridad de sus descripciones, entonces debemos prepararnos para obtener la libertad en la siguiente vida; eso es posible en la forma humana de vida. Cuando alguien no tiene en cuenta estas indicaciones acerca del sufrimiento de la existencia humana, indudablemente se considera que está cometiendo suicidio. Se dice que la forma humana de vida es el único medio para atravesar la nesciencia de māyā, la existencia material. Contamos con un navío poderoso, el cuerpo humano, y con un capitán muy experto, el maestro espiritual; los mandamientos de las Escrituras son como vientos favorables. Si, a pesar de todas esas facilidades, no cruzamos el océano de nesciencia de la existencia material, entonces ciertamente estamos cometiendo suicidio.