SB 3.9.29

śrī-bhagavān uvāca
mā veda-garbha gās tandrīṁ
sarga udyamam āvaha
tan mayāpāditaṁ hy agre
yan māṁ prārthayate bhavān
Palabra por palabra: 
śrī-bhagavān uvāca — el Señor, la Personalidad de Dios, dijo; — no; veda- garbha — ¡oh, tú, que tienes la profundidad de toda la sabiduría védica!; gāḥ tandrīm — desanimarse; sarge — para la creación; udyamam — empresas; āvaha — tan sólo sométete; tat — eso (que quieres); mayā — por Mí; āpāditam — ejecutado; hi — ciertamente; agre — anteriormente; yat — lo cual; mām — de Mí; prārthayate — suplicando; bhavān — tú.
Traducción: 
La Suprema Personalidad de Dios dijo entonces: ¡Oh, Brahmā! ¡Oh, profundidad de la sabiduría védica! No estés deprimido ni angustiado por la ejecución de la creación. Lo que estás pidiendo de Mí, ya se ha otorgado antes.
Significado: 

Cualquier persona que esté autorizada por el Señor o por Su representante genuino ya está bendecida, así como también la tarea que se le ha confiado. Por supuesto, la persona a la que se le ha confiado dicha responsabilidad debe siempre ser consciente de su incapacidad y buscar la misericordia del Señor para la ejecución con éxito de su deber. Uno no debe envanecerse por habérsele confiado cierta tarea ejecutiva. Es afortunado aquel a quien se le ha encargado de esa manera, y, si siempre permanece fijo en lo referente a estar subordinado a la voluntad del Supremo, es seguro que logrará el éxito en el desempeño de su trabajo. A Arjuna se le confió la tarea de pelear en el campo de batalla de Kurukṣetra, y antes de que se le encargara de ello, el Señor ya había planeado su victoria. Pero Arjuna siempre estaba consciente de su posición como subordinado del Señor, y por eso Le aceptó como guía suprema de la responsabilidad que tenía que cumplir. Todo aquel que se enorgullece de realizar una labor de responsabilidad, pero que no da el mérito al Señor Supremo, está sin duda falsamente orgulloso, y no puede ejecutar nada bien. Brahmā y las personas de la línea de su sucesión discipular que siguen sus pasos logran siempre el éxito en el desempeño del servicio amoroso trascendental del Señor Supremo.