SB 4.11.19
'nādir ādi-kṛd avyayaḥ
janaṁ janena janayan
mārayan mṛtyunāntakam
En este verso se pueden estudiar minuciosamente la suprema autoridad y el poder inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios. Él siempre es ilimitado, lo cual significa que ni es creado ni tiene final. Él, sin embargo, como se explica en la Bhagavad-gītā, es la muerte (en la forma del tiempo). Kṛṣṇa dice: «Yo soy la muerte. Yo Me lo llevo todo al final de la vida». El tiempo eterno tampoco tiene comienzo, aunque es el creador de todas las criaturas. Se da el ejemplo de la piedra de toque, que crea muchas joyas y piedras preciosas sin perder poder. De manera similar, después de muchas creaciones, después de que todo se mantenga, y de que, al cabo de un tiempo, todo sea aniquilado, el Señor Supremo permanece, a pesar de todo, inalterable y con Su poder intacto. La creación secundaria es obra de Brahmā, pero Brahmā es creación del Dios Supremo. El Señor Śiva aniquila toda la creación, pero al final Viṣṇu le destruye también a él. El Señor Viṣṇu permanece. En los himnos védicos se afirma que al principio sólo existe Viṣṇu, y que Él es el único que queda al final.
Un ejemplo puede ayudarnos a entender la potencia inconcebible del Señor Supremo. En la historia bélica reciente, la Suprema Personalidad de Dios creó a un Hitler, y antes, a un Napoleón Bonaparte, cada uno de los cuales mató a muchas entidades vivientes en la guerra. Pero al final, Bonaparte y Hitler también fueron matados. La gente aún sigue muy interesada en escribir y leer libros acerca de Hitler y de Bonaparte, y de cómo mataron a tanta gente en la guerra. Año tras año se publican muchos libros para que la gente pueda leer acerca de Hitler y sus masacres de miles de judíos en los campos de concentración. Pero nadie investiga quién mató a Hitler y quién creó a semejante asesino de seres humanos. A los devotos del Señor no les interesa demasiado el estudio de la fluctuante historia del mundo. Solamente les interesa aquel que es el creador, el sustentador y el aniquilador original. Ése es el objeto del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.
