SB 4.12.26
anyair apy aṅga karhicit
ātiṣṭha jagatāṁ vandyaṁ
tad viṣṇoḥ paramaṁ padam
Cuando fue al bosque para someterse a austeridades, Dhruva Mahārāja estaba muy decidido a conseguir una posición en que sus antepasados no hubieran podido ni soñar. Su padre era Uttānapāda, su abuelo, Manu, y su bisabuelo, el Señor Brahmā. Así pues, Dhruva quería un reino incluso mayor que el que pudiera obtener el Señor Brahmā, y pidió a Nārada Muni que le ayudase a conseguirlo. Los sirvientes del Señor Viṣṇu le recordaron que antes que él, nadie, ni sus antepasados ni ninguna otra persona, había podido llegar a Viṣṇuloka, el planeta en que reside el Señor Viṣṇu. Eso se debe a que en el mundo material todo el mundo es karmī, jñānī o yogī, pero a duras penas se encuentra un solo devoto puro. Ese planeta trascendental, Viṣṇuloka, está especialmente destinado a los devotos, y no a los karmīs, jñānīs o yogīs. A los grandes ṛṣis y semidioses, les es muy difícil acercarse a Brahmaloka, que, como se afirma en la Bhagavad- gītā, no es una residencia permanente. La vida del Señor Brahmā dura tanto tiempo que se hace difícil calcular siquiera la duración de uno de sus días; aun así, el Señor Brahmā y los residentes de su planeta también mueren. En la Bhagavad- gītā (6), se dice: ābrahma-bhuvanāl lokāḥ punar āvartino 'rjuna: A excepción de los que se elevan a Viṣṇuloka, todos tienen que pasar por los cuatro principios de la vida material, es decir, el nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. El Señor dice: yad gatvā na nivartante tad dhāma paramaṁ mama: «El planeta del que, una vez allí, no se regresa, es Mi morada suprema» (Bg. 15.6). Los Viṣṇudūtas recordaron a Dhruva Mahārāja: «Vamos a acompañarte al planeta del cual nadie regresa al mundo material». Los científicos materialistas están tratando de ir a la Luna y a otros planetas, pero la idea de ir al planeta más elevado, Brahmāloka, está más allá de su imaginación. En cálculos materiales, viajando a la velocidad de la luz costaría cuarenta mil años llegar al planeta más elevado del universo; es decir, no podemos llegar a él por medios mecánicos; sin embargo, con el proceso de bhakti-yoga que Mahārāja Dhruva puso en práctica, podemos llegar, no sólo a otros planetas de este universo, sino también a los planetas Viṣṇuloka, que están más allá del universo. Hemos esbozado este tema en nuestro librito «Viaje fácil a otros planetas».
