SB 4.13.8-9
pratyastamita-vigraham
avabodha-rasaikātmyam
ānandam anusantatam
avyavacchinna-yogāgni-
dagdha-karma-malāśayaḥ
svarūpam avarundhāno
nātmano 'nyaṁ tadaikṣata
Estos dos versos desarrollan el siguiente verso de la Bhagavad- gītā (18.54):
brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati
samaḥ sarveṣu bhūteṣu
mad-bhaktiṁ labhate parām
«Aquel que se establece en el plano trascendental percibe de inmediato el Brahman Supremo y se vuelve plenamente dichoso. Nunca se lamenta ni desea poseer nada. Tiene la misma disposición para con todas las entidades vivientes. Habiendo alcanzado ese estado, Me ofrece servicio devocional puro». El Señor Caitanya explica esto mismo al principio del Śikṣāṣṭaka:
ceto-darpaṇa-mārjanaṁ bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpaṇaṁ
śreyaḥ-kairava-candrikā-vitaraṇaṁ vidyā-vadhū-jīvanam
El proceso de bhakti-yoga es el sistema de yoga más elevado, y en ese sistema el canto del santo nombre es la práctica más importante de servicio devocional. Con el canto del santo nombre se puede alcanzar la perfección del nirvāṇa, es decir, la liberación de la existencia material, y de ese modo hacer que vaya en aumento la bienaventuranza de la vida en la existencia espiritual, tal como explica el Señor Caitanya (ānandāmbudhi-vardhanam). Aquel que alcanza esa posición pierde todo interés en opulencias materiales, tronos reales, e incluso en la soberanía sobre el planeta entero. Esa situación se denomina viraktir anyatra syāt. Ése es el resultado del servicio devocional.
Cuanto más se avanza en el servicio devocional, mayor es el desapego con respecto a la opulencia y las actividades materiales. Así es la naturaleza espiritual, llena de bienaventuranza, como se explica también en la Bhagavad-gītā (2.59): paraṁ dṛṣṭvā nivartate: Cuando se prueba una vida superior, llena de felicidad en el plano espiritual de la existencia, se deja de tomar parte en el disfrute material. Con el avance en el conocimiento espiritual, que se considera que es como un fuego ardiente, todos los deseos materiales quedan reducidos a cenizas. La perfección del yoga místico se puede alcanzar cuando se mantiene una relación ininterrumpida con el Señor Supremo mediante el desempeño de servicio devocional. El devoto siempre está pensando en la Persona Suprema, a cada paso que da en la vida. Aunque toda alma condicionada está cargada con las reacciones de su vida anterior, basta con que ejecute servicio devocional para que todas esas cosas sucias se vean de inmediato reducidas a cenizas. Esto se explica en el Nārada-pañcarātra: sarvopādhi-vinirmuktām tat-paratvena nirmalam.
