SB 4.14.9
kṛto rājātad-arhaṇaḥ
tato 'py āsīd bhayaṁ tv adya
kathaṁ syāt svasti dehinām
En la Bhagavad-gītā (18.5) se explica que el sacrificio, la caridad y la penitencia no se deben abandonar ni siquiera en la orden de renuncia. Los brahmacārīs deben ejecutar sacrificios, los gṛhasthas deben dar en caridad, y los que están en la orden de vida de renuncia (vānaprasthas y sannyāsīs) deben practicar penitencias y austeridades. Siguiendo esos procedimientos, todos pueden elevarse hasta el plano espiritual. Cuando los sabios y personas santas vieron que el rey Vena había interrumpido todas esas funciones, comenzaron a preocuparse por el progreso del pueblo. Las personas santas predican acerca del nivel de conciencia de Dios, o conciencia de Kṛṣṇa, pues sienten un gran deseo de salvar a la población de los peligros de la vida animal. Tiene que haber un buen gobierno, que supervise la correcta ejecución de los deberes religiosos por parte de los ciudadanos, y que mantenga a raya a ladrones y maleantes. Cuando se hace esto, la gente puede avanzar en paz en el cultivo de conciencia espiritual y lograr el éxito en la vida.
