SB 4.20.27

athābhaje tvākhila-pūruṣottamaṁ
guṇālayaṁ padma-kareva lālasaḥ
apy āvayor eka-pati-spṛdhoḥ kalir
na syāt kṛta-tvac-caraṇaika-tānayoḥ
Palabra por palabra: 
atha — por lo tanto; ābhaje — me ocuparé en servicio devocional; tvā — a Ti; akhila — que lo incluye todo; pūruṣa-uttamam — la Suprema Personalidad de Dios; guṇa-ālayam — el receptáculo de todas las cualidades trascendentales; padma-karā — la diosa de la fortuna, que lleva una flor de loto en la mano; iva — como; lālasaḥ — estando deseoso; api — en verdad; āvayoḥ — de Lakṣmī y de mí; eka-pati — único amo; spṛdhoḥ — competir; kaliḥ — riña; na — no; syāt — que ocurra; kṛta — haber hecho; tvat-caraṇa — a Tus pies de loto; eka-tānayoḥ — atención única.
Traducción: 
Ahora deseo ocuparme en el servicio de los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios y servirle de la misma forma que la diosa de la fortuna, que lleva en su mano una flor de loto, pues Tu Señoría, la Suprema Personalidad de Dios, es el receptáculo de todas las cualidades trascendentales. Me temo que la diosa de la fortuna y yo acabaríamos riñendo, pues los dos estaríamos ocupados con gran atención en el mismo servicio.
Significado: 

En este verso el Señor recibe el calificativo de akhila-pūruṣottama, «la Suprema Personalidad de Dios, el Señor de toda la creación». Puruṣa significa «el disfrutador», y uttama significa «el mejor». En el universo hay muchas clases de puruṣas o disfrutadores. En general, se pueden dividir en tres clases: los que están condicionados, los liberados y los que son eternos. En los Vedas se dice que el Señor Supremo es el supremo eterno entre todos los eternos (nityo nityānām). Tanto la Suprema Personalidad de Dios como las entidades vivientes son eternos. Los eternos supremos son los viṣṇu-tattva, es decir, el Señor Viṣṇu y Sus expansiones. Así pues, nitya se refiere a la Personalidad de Dios, desde Kṛṣṇa a Maha-Viṣṇu, Nārāyaṇa y las demás expansiones del Señor Kṛṣṇa. Como se afirma en la Brahma-saṁhitā (rāmādi-mūrtiṣu), el Señor Viṣṇu tiene trillones de expansiones, como Rāma, Nṛsiṁha, Varāha y otras encarnaciones. De todas ellas se dice que son eternas.

La palabra mukta se refiere a las entidades vivientes que nunca vienen al mundo material. Baddhas son las entidades vivientes que llevan prácticamente toda la eternidad viviendo en el mundo material. Las baddhas luchan arduamente en el mundo material para liberarse de las tres miserias de la naturaleza material y disfrutar de la vida, mientras que las muktas están ya liberadas, y nunca descienden al mundo material. El Señor Viṣṇu es el amo del mundo material, y es imposible que quede bajo el control de la naturaleza material. En consecuencia, en este verso el Señor Viṣṇu recibe el calificativo de pūruṣottama, «la mejor de todas las entidades vivientes», tanto viṣṇu-tattvas como jīva-tattvas. Es, pues, una gran ofensa comparar al Señor Viṣṇu con las jīva-tattvas, o considerar que están al mismo nivel. Los filósofos māyāvādīs equiparan a las jīvas con el Señor Supremo y las consideran uno, pero ésa es la mayor ofensa a los pies de loto del Señor Viṣṇu.

Aquí, en el mundo material, tenemos la experiencia práctica de que la persona superior recibe la adoración de la inferior. De manera similar, pūruṣottama, el más grande, el Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, siempre recibe la adoración de los demás. Pṛthu Mahārāja, por lo tanto, decidió ocuparse en el servicio de los pies de loto del Señor Viṣṇu. A Pṛthu Mahārāja se le considera la encarnación del Señor Viṣṇu, pero es una encarnación śaktyāveśa. Otra palabra significativa de este verso es guṇālayam, que se refiere a Viṣṇu como receptáculo de todas las cualidades trascendentales. Los filósofos māyāvādīs piensan que la Verdad Absoluta es nirguṇa, «sin cualidades», de conformidad con el punto de vista impersonal, pero en realidad el Señor es el receptáculo de todas las buenas cualidades. Una de las más importantes cualidades del Señor es la inclinación que siente por Sus devotos, por la cual recibe el nombre de bhakta-vatsala. Los devotos siempre se sienten muy inclinados a ofrecer servicio a los pies de loto del Señor, y el Señor también siente una gran inclinación a aceptar el servicio amoroso de Sus devotos. En ese intercambio de servicio hay muchas transacciones trascendentales, que se denominan actividades trascendentales cualitativas. Algunas de las cualidades trascendentales del Señor son que es omnisciente, omnipresente, todopoderoso, la causa de todas las causas, la Verdad Absoluta, el receptáculo de todos los placeres, el receptáculo de todo conocimiento, el plenamente auspicioso, etc.

Pṛthu Mahārāja deseó servir al Señor con la diosa de la fortuna, pero ese deseo no significa que él estuviera situado en el plano de mādhurya-rasa. La diosa de la fortuna está ocupada en el servicio del Señor en el rasa de mādhurya, amor conyugal. Aunque su posición está en el pecho del Señor, a la diosa de la fortuna, en cuanto a devota, le complace servir los pies de loto del Señor. Pṛthu Mahārāja sólo pensaba en los pies de loto del Señor, debido a que está situado en el plano de dāsya-rasa, servidumbre al Señor. El siguiente verso nos informa de que Pṛthu Mahārāja pensaba en la diosa de la fortuna como madre universal, jagan-mātā. Por consiguiente, carecería de sentido que compitiese con ella en el plano de mādhurya-rasa. A pesar de todo, temía que ella pudiera ofenderse si él se ocupaba en el servicio del Señor. Esto nos sugiere que en el mundo absoluto a veces hay competencia entre los servidores cuando sirven al Señor, pero es una competencia sin maldad. En los mundos Vaikuṇṭha, cuando un devoto sobresale en el servicio del Señor, los demás no envidian su excelente servicio, sino que, por el contrario, aspiran a alcanzar ese mismo nivel de servicio.