SB 4.20.32
ity ādi-rājena nutaḥ sa viśva-dṛk
tam āha rājan mayi bhaktir astu te
diṣṭyedṛśī dhīr mayi te kṛtā yayā
māyāṁ madīyāṁ tarati sma dustyajām
Esto se confirma también en la Bhagavad-gītā, donde el Señor proclama también que la energía ilusoria es insuperable. Nadie puede trascender la energía ilusoria de māyā mediante actividades fruitivas, filosofía especulativa o yoga místico. El Señor en persona afirma que el servicio devocional es la única manera de trascender la energía ilusoria: mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te (Bg. 7.14). Quien desee atravesar el océano de la existencia material no tiene más opción que adoptar el servicio devocional. Por lo tanto, el devoto no debe sentir interés por ninguna posición material, ya sea en el cielo o en el infierno. El devoto puro siempre debe ocuparse en el servicio del Señor, pues ésa es su verdadera ocupación. Quien simplemente se mantenga en esa posición, podrá superar las estrictas leyes de la naturaleza material.
