Solapas principales
SB 4.22
SB 4.22.1 —
El gran sabio Maitreya dijo a Vidura: Al entrar en su ciudad, el rey vio que ésta le recibía maravillosamente adornada con perlas, guirnaldas de flores, hermosas telas y puertas de oro; un aromático perfume de incienso se extendía por toda la ciudad.
SB 4.22.2 —
Por todas partes, en los caminos, las carreteras y los pequeños parques de la ciudad, se había rociado agua con esencia de sándalo y de hierba aguru; por todas partes había adornos hechos con frutas enteras, flores, cereales humedecidos, minerales de distintas clases y lámparas, ofrecidos en calidad de artículos auspiciosos.
SB 4.22.3 —
En los cruces de caminos había racimos de frutas y flores, y columnas hechas con plataneros y ramas de betel. Todos esos adornos, repartidos por todas partes, tenían un aspecto muy atractivo.
SB 4.22.4 —
Al paso del rey por las puertas de la ciudad, los ciudadanos le recibieron con muchos artículos auspiciosos, como lámparas, flores y yogur. Salieron también a recibirle muchas jóvenes solteras; eran muy hermosas y sus cuerpos estaban adornados con alhajas; llevaban pendientes que chocaban entre sí.
SB 4.22.5 —
Cuando el rey entró en palacio, sonaron caracolas y timbales, los sacerdotes cantaron mantras védicos y los recitadores profesionales ofrecieron oraciones. Sin embargo, toda esa ceremonia de bienvenida no afectó al rey en lo más mínimo.
SB 4.22.6 —
Todos los ciudadanos, desde el más sencillo al más importante, dieron la bienvenida al rey de todo corazón, y él, por su parte, les concedió las bendiciones que deseaban.
SB 4.22.7 —
El rey Pṛthu era la más grande de las grandes almas, y por lo tanto, era digno de la adoración de todos. Llevó a cabo muchas actividades gloriosas en el gobierno del mundo, y siempre fue magnánimo. Después de obtener ese gran éxito y una fama que se extendía por todo el universo, finalmente alcanzó los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios.
SB 4.22.8 —
Sūta Gosvāmī continuó: ¡Oh, Śaunaka, líder de los grandes sabios!, el gran devoto Vidura, después de escuchar a Maitreya, que habló acerca de las actividades del rey Pṛthu, el rey original, que era plenamente cualificado y a quien se alaba y glorifica ampliamente por todo el mundo, adoró a Maitreya Ṛṣi con gran sumisión y le hizo la siguiente pregunta.
SB 4.22.9 —
Vidura dijo: Mi querido brāhmaṇa Maitreya, es muy instructivo saber que dueron los grandes sabios y brāhmaṇas quienes sentaron en el trono al rey Pṛthu. Todos los semidioses le obsequiaron con infinidad de regalos; además, él aumentó su influencia con la fuerza que recibió personalmente del Señor Viṣṇu. De esa forma hizo que la Tierra prosperase muchísimo.
SB 4.22.10 —
Pṛthu Mahārāja era tan grande y magnánimo en sus actividades y en su sistema de gobierno, que todos los reyes y semidioses de todos los planetas siguen todavía sus pasos. ¿Quién no trataría de escuchar sus gloriosas actividades? Yo deseo escuchar cada vez más acerca de Pṛthu Mahārāja, pues sus actividades son muy piadosas y auspiciosas.
SB 4.22.11 —
El gran sabio Maitreya dijo a Vidura: Mi querido Vidura, el rey Pṛthu vivió en las tierras comprendidas entre el Ganges y el Yamunā, los dos grandes ríos. Era tan opulento que parecía querer disfrutar de la fortuna que tenía destinada y disminuir los resultados de sus acividades piadosas pasadas.
SB 4.22.12 —
Mahārāja Pṛthu no tenía rival como rey, y con su cetro gobernó las siete islas que hay sobre la superficie del globo. Sus órdenes eran irrevocables, y nadie podía desobedecerlas, a excepción de las personas santas, los brāhmaṇas y los descendientes de la Suprema Personalidad de Dios [los vaiṣṇavas].
SB 4.22.13 —
En cierta ocasión, el rey Pṛthu dio comienzo a la celebración de un gran sacrificio en el que se congregaron grandes sabios y santos, brāhmaṇas, semidioses de los sistemas planetarios superiores y grandes reyes y santos, conocidos con el nombre de rājarṣis.
SB 4.22.14 —
En aquella gran asamblea, Mahārāja Pṛthu en primer lugar adoró a todos sus respetables visitantes conforme a sus respectivas posiciones. Después se puso de pie en medio de la asamblea; parecía que la Luna llena hubiera surgido en medio de las estrellas.
SB 4.22.15 —
El rey Pṛthu tenía un cuerpo alto y fuerte; su tez era clara. Tenía los brazos amplios y robustos, y los ojos tan brillantes como el Sol naciente. Su naríz era recta, su rostro, muy hermoso, y su personalidad, grave. Sus dientes resaltaban hermosos en su sonriente rostro.
SB 4.22.16 —
El pecho de Mahārāja Pṛthu era muy ancho, su cintura, muy gruesa, y su abdomen, marcado con varios pliegos, tenía la misma construcción que una hoja de árbol de los banianos. Su ombligo era una profunda espiral; tenía los muslos de color dorado, y el empeine de sus pies formaba un arco.
SB 4.22.17 —
Tenía el cabello negro y sedoso, muy fino y ondulado; su cuello era como una caracola adornada con líneas auspiciosas. Vestía un dhotī muy valioso, y en la parte superior del cuerpo llevaba un hermoso manto.
SB 4.22.18 —
En la ceremonia de iniciación al sacrificio que se celebraba, Mahārāja Pṛthu tuvo que quitarse sus valiosas ropas, revelando así la belleza natural de su cuerpo. Fue muy agradable verle ponerses la piel de ciervo negra y el anillo de hierba kuśa en el dedo, pues esto aumentaba la belleza natural de su cuerpo. Según parece Mahārāja Pṛthu obervó todos los principios regulativos previos a la celebración del sacrificio.
SB 4.22.19 —
Con la sola intención de animar a los miembros de la asamblea y realzar su placer, el rey Pṛthu les miró con ojos que parecían estrellas en un cielo húmedo de rocío y les habló con poderosa voz.
SB 4.22.20 —
El discurso de Mahārāja Pṛthu fue muy hermoso: estaba lleno de lenguaje metafórico, se entendía con claridad y era muy agradable al oído. Todas sus palabras eran graves y precisas. Al hablar, parecía exponer su experiencia personal de la Verdad Absoluta para beneficio de todos los allí presentes.
SB 4.22.22 —
El rey Pṛthu continuó: Por la gracia del Señor Supremo, he sido designado rey de este planeta, y llevo el cetro para gobernar a los ciudadanos, protegerles de todo peligro y ocuparles según sus respectivas posiciones en el orden social establecido en los mandamientos védicos.
SB 4.22.23 —
Mahārāja Pṛthu dijo: Creo que con la ejecución de mis deberes como rey podré obtener los atractivos resultados que describen los expertos en conocimiento védico. Ciertamente, ese objetivo se obtiene al complacer a la Suprema Personalidad de Dios, que es quien observa los destinos de todos.
SB 4.22.24 —
Todo rey que no instruya a sus súbditos en sus respectivos deberes conforme al varṇa y al āśrama, y que se limite a cobrarles impuestos y tributos, se condena a sufrir por las actividades impías que ellos hayan realizado. Además de esa degradación, pierde también su propia fortuna.
SB 4.22.25 —
Pṛthu Mahārāja continuó: Así pues, mis queridos súbditos, por el bien de vuestro rey después de su muerte, debéis realizar vuestros deberes como es debido, conforme a las posiciones de varṇa yāśrama que ocupáis, y en vuestro corazón siempre debéis llevar el pensamiento de la Suprema Personalidad de Dios. De esta forma, velaréis por vuestros propios interes, y seréis misericordiosos con vuestro rey, considerando su bienestar después de la muerte.
SB 4.22.26 —
Ruego a todos los semidioses, que son puros de corazón, a los antepasados y a las personas santas que apoyen mi propuesta, ya que, después de la muerte, el resultado de una acción lo comparte tante quien la realizó, como quien la dirigió y quien la apoyó.
SB 4.22.27 —
Mis queridos y respetables ciudadanos, según las afirmaciones autoritativas del śāstra, debe existir una autoridad suprema que pueda otorgar los resultados corresopndientes a nuestras actividades presentes. De no ser así, ¿por qué habrá personas excepcionalmente hermosas y poderosas tanto en esta vida como en la siguiente?
SB 4.22.28-29 —
Esto lo confirman, no sólo el testimonio de los Vedas y el comportamiento de grandes personalidades como Manu, Uttānapāda, Dhruva, Priyavrata y Aṅga, mi abuelo, sino también muchas otras grandes personalidades y entidades vivientes comunes, como por ejemplo Mahārāja Prahlādha y Bali, que eran teistas y creían en la existencia de la Suprema Personalidad de Dios, el portador de la maza.
SB 4.22.40 —
El océano de la nesciencia es muy difícil de atravesar, porque está plagado de tiburones muy peligrosos. Aunque los no devotos se someten a rigurosas austeridades y penitencias para atravesarlo, nosotros te recomendamos que te refugies en los pies de loto del Señor, que son como barcos para cruzar ese océano. Es una empresa muy difícil, pero si te refugias en Sus pies de loto, superarás todos los peligros.
SB 4.22.41 —
El gran sabio Maitreya continuó: Después de que el hijo de Brahmā, uno de los Kumāras, cuyo conocimiento espiritual era completo, le iluminase con conocimiento espiritual completo, el rey les adoró con las siguientes palabras.
SB 4.22.42 —
El rey dijo: ¡Oh brāhmaṇa! ¡oh tú, el poderoso! En el pasado el Señor Viṣṇu me mostró Su misericordia sin causa, indicándome que vendríais a mi casa, y vosotros, para confirmar esa bendición, habéis venido.
SB 4.22.43 —
Mi querido brāhmaṇa, habéis cumplido perfectamente Su orden, pues sois tan compasivos como el Señor. Por lo tanto, mi deber es ofreceros algo, pero todo lo que poseo son unos remanentes de alimentos dejados por grandes personas santas. ¿Qué puedo daros?
SB 4.22.44 —
El rey continuó: Por lo tanto, mis queridos brāhmaṇas, os ofrezco mi vida, mi esposa, mis hijos, mi hogar, mis bienes domésticos, mi reino, mi fuerza, mi tierra, y en especial, mi tesoro.
SB 4.22.45 —
Pṛthu Mahārāja lo ofreció todo a los Kumāras, porque sólo una persona perfectamente educada conforme a los principios del conocimiento védico merece ser el comandante en jefe, el dirigente supremo del estado, el primero en castigar y el propietario de todo el planeta.
SB 4.22.46 —
Los kṣatriyas, vaiśyas y śūdras pueden comer gracias a la misericordia de los brāhmaṇas. Son los brāhmaṇas quienes disfrutan de sus propias posesiones, se visten con lo que es suyo, y dan sus propias pertenencias en caridad.
SB 4.22.47 —
Pṛthu Mahārāja continuó: Esas personas excelsas han ofrecido un servicio ilimitado, explicando el sendero de la autorrealización en relación con la Suprema Personalidad de Dios, y nos dan, con convicción plena y con el respaldo de los Vedas, sus explicaciones para nuestra iluminación, ¿Cómo podemos saldar la deuda contraída con ellos, sino con un poco de agua ofrecida en el cuenco de las manos para su satisfacción? Esas grandes personalidades sólo encuentran satisfacción en sus propias actividades, que llevan a cabo entre la sociedad humana por su misericordia ilimitada.
SB 4.22.48 —
El gran sabio Maitreya continuó: Los cuatro Kumāras, que eran maestros del servicio devocional, se sintieron muy complacidos con la adoración de Mahārāja Pṛthu. En verdad, aparecieron en el cielo y alabaron el carácter del rey, y todos pudieron observarles.
SB 4.22.49 —
De entre las grandes personalidades, Mahārāja Pṛthu era la principal, pues estaba fijo en su posición con respecto a la iluminación espiritual. Permanecía satisfecho, como aquel que alcanza el éxito completo en la comprensión espiritual.
SB 4.22.50 —
Mahārāja Pṛthu estaba satisfecho en sí mismo, y por esa razón ejecutaba sus deberes lo más perfectamente posible conforme al momento, las circunstancias, sus fuerzas y la situación económica. En sus actividades sólo perseguía un objetivo, satisfacer a la Verdad Absoluta. De esa manera, actuaba como debía.
SB 4.22.51 —
Mahārāja Pṛthu se dedicó por completo a ser un sirviente eterno de la Suprema Personalidad de Dios, manteniéndose trascendental a la naturaleza material. En consecuencia, dedicó todos los frutos de sus actividades al Señor, y siempre se consideró el sirviente de la Suprema Personalidad de Dios, que es el propietario de todo.
SB 4.22.52 —
Mahārāja Pṛthu, que debido a la prosperidad de su imperio era muy opulento, llevó vida de casado y permaneció en su hogar. Como nunca se sintió inclinado a emplear sus opulencias en la complacencia de los sentidos, se mantuvo desapegado, exactamente igual que el Sol, que no se ve afectado bajo ninguna circunstancia.
SB 4.22.53 —
Desde la posición liberada del servicio devocional, Pṛthu Mahārāja no sólo ejecutó toda clase de actividades fruitivas, sino que también engendró cinco hijos en su esposa, Arci. En verdad, engendró todo esos hijos conforme a su propio deseo.
SB 4.22.54 —
Después de engendrar a sus cinco hijos, a quienes puso de nombre Vijitāśva, Dhūmrakeśa, Haryakṣa, Draviṇa y Vṛka, Pṛthu Mahārāja continuó gobernando el planeta. El rey adquirió todas las cualidades de las deidades que gobernaban los demás planetas.
SB 4.22.55 —
Mahārāja Pṛthu, como devoto perfecto de la Suprema Personalidad de Dios, deseaba proteger la creación del Señor complaciendo los deseos de todos los ciudadanos. De modo que solía complacerles en todo, con sus palabras, su mentalidad, sus obras y su amable comportamiento.
SB 4.22.56 —
Mahārāja Pṛthu fue un rey tan famoso como Soma-rāja, el rey de la Luna. Era además poderoso y exigente, como el dios del Sol, que reparte luz y calor y, al mismo tiempo, extrae todas las aguas del planeta.
SB 4.22.57 —
Mahārāja Pṛthu era tan fuerte y poderoso que tratar de desobedecer sus órdenes era como enfrentarse al fuego ardiente. Era tan fuerte que se le comparaba con Indra, el rey del cielo, cuyo poder es insuperable. Por otro lado, era tan tolerante como la Tierra, y en cumplir los deseos de la sociedad humana, era como el propio cielo.
SB 4.22.58 —
En satisfacer los deseos de todos, Mahārāja Pṛthu era como la lluvia. En su profundidad insondable, era como el mar, y en la firmeza de sus intenciones era como Meru, el rey de las montañas.
SB 4.22.59 —
La inteligencia y la educación de Mahārāja Pṛthu eran exactamente como las de Yamarāja, el superintendente de la muerte. Su opulencia podía compararse a la de los Himalayas, donde hay yacimientos de toda clase de metales y piedras preciosas. Como Kuvera, el tesorero de los planetas celestiales, el rey poseía grandes riquezas, y nadie podía adivinar sus secretos, que eran como los del semidiós Varuṇa.
SB 4.22.60 —
En fortaleza del cuerpo y de los sentidos, Mahārāja Pṛthu era tan fuerte como el viento, que puede ir a todas partes. Y en lo que a su intolerancia se refiere, era como la todopoderosa expansión Rudra del Señor Śiva, Sadāśiva.
SB 4.22.61 —
Era hermoso como Cupido, y reflexivo como un león. Era tan afectuoso como Svāyambhuva Manu, y en capacidad para controlar, era como el Señor Brahmā.
SB 4.22.62 —
En su conducta personal, Mahārāja Pṛthu manifestó todas las buenas cualidades, y en conocimiento espiritual era exactamente como Bṛhaspati. En dominio de sí mismo, era como la propia Suprema Personalidad de Dios. En cuanto a su servicio devocional, era un gran seguidor de los devotos que están apegados a la protección de la vaca y a ofrecer servicio al maestro espiritual y a los brāhmaṇas. Su timidez y su amabilidad eran perfectas, y cuando se ocupaba en alguna actividad filantrópica, lo hacía como si estuviese trabajando para sí mismo.
SB 4.22.63 —
La fama de Pṛthu Mahārāja se proclamaba en voz alta por todo el universo, desde los planetas inferiores a los intermedios y superiores, y todas las damas y personas santas escuchaban acerca de sus glorias, que eran tan dulces como las glorias del Señor Rāmacandra.
VERSO 50 —
Mahārāja Pṛthu estaba satisfecho en sí mismo, y por esa razón ejecutaba sus deberes lo más perfectamente posible conforme al momento, las circunstancias, sus fuerzas y la situación económica. En sus actividades sólo perseguía un objetivo, satisfacer a la Verdad Absoluta. De esa manera, actuaba como debía.
