SB 4.25.3

prācīnabarhiṣaṁ kṣattaḥ
karmasv āsakta-mānasam
nārado 'dhyātma-tattva-jñaḥ
kṛpāluḥ pratyabodhayat
Palabra por palabra: 
prācīnabarhiṣam — al rey Prācīnabarhiṣat; kṣattaḥ — ¡oh, Vidura!; karmasu — en actividades fruitivas; āsakta — apegado; mānasam — con esta mentalidad; nāradaḥ — el gran sabio Nārada; adhyātma — espiritualismo; tattva-jñaḥ — el que conoce la verdad; kṛpāluḥ — sintiendo compasión; pratyabodhayat — dio instrucciones.
Traducción: 
Mientras los príncipes se sometían a rigurosas austeridades bajo el agua, su padre ejecutaba diversos tipos de actividades fruitivas. Fue entonces cuando el gran sabio Nārada, señor y maestro de la vida espiritual, sintiendo gran compasión por el rey, decidió instruirle acerca de la vida espiritual.
Significado: 

Prabodhānanda Sarasvatī Ṭhākura, un gran devoto del Señor Caitanya, indica que kaivalya, fundirse en la refulgencia del Brahman, es como ir al infierno. Dice también que elevarse a los sistemas planetarios superiores para disfrutar de la vida celestial no es más que otra fantasmagoría. Esto significa que el devoto no da la menor importancia a lo que, para los karmīs y los jñanīs, constituye el objetivo supremo. Para los karmīs, el objetivo supremo es elevarse al reino celestial, y el objetivo supremo de los jñanīs es fundirse en la refulgencia del Brahman. No cabe duda de que los jñanīs son superiores a los karmīs, como confirma el Señor Caitanya: koṭi-karmaniṣṭha-madhye eka `jñānī' śreṣṭha: «Un sólo jñanī, un impersonalista, es mejor que muchos miles de trabajadores fruitivos» (Cc. Madhya 19.147). Por lo tanto, el devoto nunca se interna en el sendero del karma, la elevación mediante actividades fruitivas. Nārada Muni, cuando vio al rey Prācīnabarhiṣat ocupado en actividades fruitivas, sintió compasión por él. Si se les compara, no cabe duda de que los que tratan de elevarse hasta los sistemas planetarios superiores con la ejecución de yajñas son mejores que los trabajadores mundanos. Sin embargo, vistos desde el plano del servicio devocional puro, tanto el karma como el jñāna se consideran aspectos confundientes de la energía ilusoria.