SB 4.27.24

ṛṣabhaṁ yavanānāṁ tvāṁ
vṛṇe vīrepsitaṁ patim
saṅkalpas tvayi bhūtānāṁ
kṛtaḥ kila na riṣyati
Palabra por palabra: 
ṛṣabham — el mejor; yavanānām — de los intocables; tvām — tú; vṛṇe — yo acepto; vīra — ¡oh, gran héroe!; īpsitam — deseado; patim — esposo; saṅkalpaḥ — la determinación; tvayi — a ti; bhūtānām — de todas las entidades vivientes; kṛtaḥ — cuando se hace; kila — ciertamente; na — nunca; riṣyati — se desengaña.
Traducción: 
Presentándose ante el rey de los yavanas, Kālakanyā se dirigió a él tratándole como a un gran héroe, y diciendo: Mi querido señor, tú eres el mejor de los intocables. Estoy enamorada de ti, y quiero que seas mi esposo. Sé que nadie se desengaña de tu amistad.
Significado: 

Las palabras yavanānām ṛṣabham se refieren al rey de los yavanas. Las palabras sánscritas yavana y mleccha se aplican a aquellos que no siguen los principios védicos. Conforme a esos principios, hay que levantarse temprano por la mañana, bañarse, cantar Hare Kṛṣṇa, ofrecer maṅgala-ārati a las Deidades, estudiar las Escrituras védicas, tomar prāsada y ocuparse en vestir y adornar a las Deidades. También hay que reunir dinero para los gastos del templo, y los casados deben trabajar siguiendo los deberes prescritos para los brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, o śūdras. De esa forma, se debe llevar una vida de comprensión espiritual. Ésas son las pautas de la civilización védica. Del que no sigue todas esas reglas y regulaciones se dice que es un yavana o mleccha. No hay que cometer el error de pensar que esas palabras se refieren a determinados tipos de hombres que viven fuera de la India. A este respecto, las limitaciones basadas en la nacionalidad no tienen valor. El que no sigue los principios védicos es un yavana o un mleccha, tanto si vive fuera de la India como si vive en la India. De hecho, el que no siga los principios de higiene prescritos como reglas y regulaciones en los Vedas padecerá muchas enfermedades contagiosas. En el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se aconseja a los estudiantes que sigan los principios regulativos; con ello, y de un modo natural, adquieren también los hábitos de higiene.

La persona consciente de Kṛṣṇa puede trabajar como un joven incluso a los setenta y cinco y a los ochenta años de edad. Por lo tanto, la hija de Kāla (el Tiempo) no puede vencer al vaiṣṇava. Śrīla Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī empezó a escribir el Caitanya-caritāmṛta a una edad muy avanzada, pero, aun así, compuso la obra más maravillosa jamás escrita acerca de las actividades del Señor Caitanya. Śrīla Rūpa Gosvāmī y Sanātana Gosvāmī también comenzaron su vida espiritual a una edad muy avanzada, después de retirarse de sus ocupaciones y de la vida familiar. Aun así, compusieron muchos libros muy valiosos para el progreso en la vida espiritual. Esto lo confirma Śrīla Śrīnivāsa Ācārya, que alabó a los Gosvāmīs de la siguiente manera:

nānā-śāstra-vicāraṇaika-nipuṇau sad-dharma-saṁsthāpakau
lokānāṁ hita-kāriṇau tri-bhuvane mānyau śaraṇyākarau
rādhā-kṛṣṇa-padāravinda-bhajanānandena mattālikau
vande rūpa-sanātanau raghu-yugau śrī-jīva-gopālakau

«Ofrezco mis respetuosas reverencias a los Seis Gosvāmīs, Śrī Sanātana Gosvāmī, Śrī Rūpa Gosvāmī, Śrī Raghunātha Bhaṭṭa Gosvāmī, Śrī Raghunātha dāsa Gosvāmī, Śrī Jīva Gosvāmī y Śrī Gopāla Bhaṭṭa Gosvāmī, que son muy expertos en el estudio minucioso de todas las Escrituras reveladas con la intención de establecer principios religiosos eternos para beneficio de todos los seres humanos. Por ello se les honra en los tres mundos y son un digno refugio, pues están absortos en los sentimientos de las gopīs, ocupados en el servicio amoroso trascendental de Rādhā y Kṛṣṇa».

Por consiguiente, jarā, el efecto de la vejez, no acosa al devoto. Esto se debe a que el devoto sigue las instrucciones de Nārada Muni y sirve sus mismos propósitos. Los devotos adoran a la Deidad conforme a las indicaciones de Nārada Muni, es decir, siguiendo el pāñcarātrika-vidhi que se expone en el Nārada-pañcarātra; por lo tanto, todos los devotos pertenecen a la línea de sucesión discipular que parte de Nārada Muni. El devoto sigue los principios de pāñcarātrika-vidhi y bhāgavata-vidhi. El sendero de bhāgavata-vidhi comprende las actividades de prédica, śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ, los procesos de escuchar y cantar las glorias del Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios. El sendero de pāñcarātrika-vidhi recoge los procesos de arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ sakhyam ātma-nivedanam. Como el devoto sigue estrictamente las instrucciones de Nārada Muni, no tiene miedo de la vejez, las enfermedades y la muerte. Aparentemente envejece, pero su vejez está exenta de los síntomas de derrota que siente en la vejez el hombre común. Por esa razón, en la vejez el devoto no teme a la muerte como el hombre común. Cuando la vejez, jarā, Kālakanyā, se refugia en el devoto, lo que hace es disminuir sus temores. El devoto sabe que cuando muera irá de regreso al hogar, de vuelta a Dios; por lo tanto, no teme a la muerte. En lugar de deprimirle, la vejez le ayuda a liberarse del temor y a encontrar la felicidad.