SB 4.29.34
karmaṇāṁ karma kevalam
dvayaṁ hy avidyopasṛtaṁ
svapne svapna ivānagha
Hay dos tipos de actividades fruitivas: llevar el peso en la cabeza, o ponerlo sobre el hombro. En realidad, a la hora de cargarlo, lo mismo da una parte que la otra. Sin embargo, se pretende que ese desplazamiento del peso elimina el problema. Con respecto a esto, Prahlāda Mahārāja dice que, en el mundo material, los necios y sinvergüenzas hacen planes espléndidos para la comodidad del cuerpo, sin saber que todas las medidas que tomen, aunque tengan éxito, son solamente māyā. La gente trabaja día y noche sin parar en busca de la felicidad ilusoria del cuerpo. No es ésa la manera de alcanzar la felicidad. Hay que liberarse del enredo material y regresar al hogar, de vuelta a Dios. Ésa es la verdadera felicidad. Por eso los Vedas ordenan: «No permanezcas en la oscuridad del mundo material. Ve a la luz del mundo espiritual». Para neutralizar el sufrimiento del cuerpo material, hay que aceptar otro tipo de sufrimiento. Ambas situaciones son solamente ilusión. Nada se gana con aceptar un problema para hacer frente a otro. La conclusión es que, mientras estemos en el mundo material, no podremos gozar de felicidad permanente. El único remedio es salir del mundo material de una vez por todas, y regresar al hogar, de vuelta a Dios.
