SB 4.3.5-7
khe-carāṇāṁ prajalpatām
satī dākṣāyaṇī devī
pitṛ-yajña-mahotsavam
vrajantīḥ sarvato digbhya
upadeva-vara-striyaḥ
vimāna-yānāḥ sa preṣṭhā
niṣka-kaṇṭhīḥ suvāsasaḥ
dṛṣṭvā sva-nilayābhyāśe
lolākṣīr mṛṣṭa-kuṇḍalāḥ
patiṁ bhūta-patiṁ devam
autsukyād abhyabhāṣata
De aquí se desprende que la residencia del Señor Śiva no estaba en este planeta, sino en algún otro lugar en el espacio exterior, pues de no ser así, ¿cómo habría podido ver Satī los aviones que venían de todas partes en dirección a este planeta?, o ¿cómo podría haber escuchado las conversaciones de sus pasajeros acerca del gran sacrificio que Dakṣa estaba celebrando? Este verso se refiere a Satī con el nombre Dākṣāyaṇī, pues era hija de Dakṣa. Los upadeva-vara que se mencionan son los semidioses inferiores, como los gandharvas, kinnaras y uragas, que no son exactamente semidioses, sino que están a medio camino entre los semidioses y los seres humanos. También ellos viajaban en aviones. La palabra sva-nilayābhyāśe indica que pasaban muy cerca de donde vivía Satī. También se describe muy bien el vestuario y el aspecto físico de las esposas de los habitantes de los planetas celestiales: Sus ojos eran inquietos; llevaban pendientes y otras alhajas de un brillo resplandeciente; su vestuario era de lo más opulento, y todas llevaban collares con medallones especiales. Cada mujer iba acompañada por su esposo. De manera que su aspecto era tan hermoso que Satī, Dākṣāyaṇī, se sintió impulsada a vestirse como ellas y a ir al sacrificio con su esposo. Ésa es la inclinación natural de la mujer.
