SB 5.1.30
vasudhā-talam ardhenaiva pratapaty ardhenāvacchādayati tadā hi
bhagavad-upāsanopacitāti-puruṣa-prabhāvas tad anabhinandan
samajavena rathena jyotirmayena rajanīm api dinaṁ kariṣyāmīti sapta-
kṛt vastaraṇim anuparyakrāmad dvitīya iva pataṅgaḥ.
En Bengala se dice: «Es una persona tan poderosa que puede hacer de la noche día, y del día, noche». Las raíces de ese dicho están en el poderío de Priyavrata. Sus actividades son una demostración del enorme poder que adquirió por adorar a la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Kṛṣṇa es famoso con el nombre de Yogeśvara, el amo de todos los poderes místicos. En la Bhagavad-gītā (18.78) se dice que allí donde está el amo de todos los poderes místicos (yatra yogeśvaraḥ kṛṣṇaḥ), con Él están también la victoria, la fortuna y todas las opulencias. El servicio devocional es muy poderoso. Cuando un devoto ve satisfechos sus deseos, eso no se debe a su propio poder místico, sino a la gracia del amo del poder místico, el Señor Kṛṣṇa; por Su gracia, el devoto puede llevar a cabo proezas maravillosas, que ni el más poderoso de los científicos podría llegar a imaginar.
Este verso deja constancia de que el Sol se mueve. Según los astrónomos modernos, el Sol está fijo en un lugar, rodeado por el sistema solar, pero aquí vemos que el Sol no permanece inmóvil; por el contrario, gira siguiendo una órbita establecida. Esto viene corroborado en la Brahma-saṁhitā (5.52): yasyājñayā bhramati saṁbhṛta-kāla-cakraḥ: El Sol gira siguiendo una órbita fija, conforme a la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Según el Jyotir Veda, la ciencia astronómica de las Escrituras védicas, el Sol se desplaza durante seis meses por el lado norte del monte Sumeru, y durante otros seis meses por el lado sur. En este planeta tenemos la experiencia práctica de que cuando es verano en la mitad norte, en la mitad sur es invierno, y viceversa. Los científicos materialistas de hoy en día a veces dicen conocer la totalidad de los elementos que componen el Sol; sin embargo, no pueden ofrecernos un segundo sol, como hizo Mahārāja Priyavrata.
A pesar de haber ideado una cuadriga muy poderosa, tan brillante como el Sol, Mahārāja Priyavrata no deseaba competir con el dios del Sol, pues un vaiṣṇava nunca desea desplazar a otro vaiṣṇava. Su propósito era mejorar considerablemente la existencia material. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura señala que, en los meses de mayo y abril, los brillantes rayos del sol de Mahārāja Priyavrata era tan agradables como los rayos de la Luna, y en octubre y noviembre, aquel sol daba más calor que la luz del Sol. En pocas palabras, Mahārāja Priyavrata tenía un poder excepcional, y con sus actividades, ese poder se extendía en todas direcciones.
