SB 5.1.36

sa evam aparimita-bala-parākrama ekadā tu devarṣi-
caraṇānuśayanānu-patita-guṇa-visarga-saṁsargeṇānirvṛtam
ivātmānaṁ manyamāna ātma-nirveda idam āha.
Palabra por palabra: 
saḥ — él (Mahārāja Priyavrata); evam — así; aparimita — incomparable; bala — fuerza; parākramaḥ — cuya influencia; ekadā — una vez; tu — entonces; deva-ṛṣi — del gran santo Nārada; caraṇa-anuśayana — entregarse a los pies de loto; anu — a continuación; patita — caído; guṇa-visarga — con asuntos materiales (creados por las tres modalidades de la naturaleza material); saṁsargeṇa — por estar en contacto; anirvṛtam — no satisfecho; iva — como; ātmānam — él mismo; manyamānaḥ — pensando así; ātma — ser; nirvedaḥ — con renunciación; idam — esto; āha — dijo.
Traducción: 
Mahārāja Priyavrata estaba disfrutando de sus opulencias materiales en la plenitud de sus fuerzas, y era muy influyente; pero, un día, se paró a considerar que, a pesar de haberse entregado por completo al gran sabio Nārada, y a pesar de encontrarse en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa, se había vuelto a enredar en las actividades materiales. Su mente estaba inquieta, y habló con palabras que expresaban una actitud de renuncia.
Significado: 

En el Śrīmad-Bhāgavatam (1.5.17), se dice:

tyaktvā sva-dharmaṁ caraṇāmbujaṁ harer
bhajann apakvo 'tha patet tato yadi
yatra kva vābhadram abhūd amuṣya kiṁ
ko vārtha āpto 'bhajatāṁ sva-dharmataḥ

«Cuando alguien abandona sus ocupaciones materiales para dedicarse al servicio devocional del Señor, es posible que, mientras se encuentra en una etapa inmadura, caiga; sin embargo, no hay peligro de que no logre el éxito. Por el contrario, el no devoto, aunque desempeñe sus deberes prescritos a la perfección, no gana nada». Si una persona se refugia en un gran vaiṣṇava y, ya sea por sentimentalismo o por comprensión, emprende el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, pero más tarde cae de su posición debido a una comprensión inmadura, en realidad esa persona no ha fracasado, pues se ha dedicado al cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, lo cual es una ganancia permanente. Por lo tanto, cuando cae, su progreso puede verse interrumpido durante un tiempo, pero en el momento oportuno volverá a manifestarse. Priyavrata Mahārāja había estado sirviendo conforme a las instrucciones de Nārada Muni, instrucciones que le iban a llevar de regreso al hogar, de vuelta a Dios; sin embargo, cuando su padre se lo pidió, volvió a las ocupaciones materiales. Aun así, con el paso del tiempo, y por la gracia de su maestro espiritual, Nārada, su conciencia de servicio a Kṛṣṇa volvió a despertar.

Como se afirma en la Bhagavad-gītā (6.41): śucīnāṁ śrīmatāṁ gehe yoga-bhraṣṭo 'bhijāyate. Aquel que cae del proceso de bhakti-yoga recibe de nuevo la opulencia de los semidioses, y después de disfrutar de esa opulencia material, se le da la oportunidad de nacer en la noble familia de un brāhmaṇa puro, o en una familia rica, lo cual le da la posibilidad de revivir su conciencia de Kṛṣṇa. Esto fue lo que ocurrió en la vida de Priyavrata; él es el más glorioso ejemplo de esa verdad. Con el paso del tiempo, dejó de desear el disfrute de sus opulencias materiales y de su esposa, su reino y sus hijos; en lugar de ello, quiso renunciar por completo a todo eso. Por consiguiente, después de haber descrito las opulencias materiales de Mahārāja Priyavrata, Śukadeva Gosvāmī, en este verso, describe su disposición para la renuncia.

Las palabras devarṣi-caraṇānuśayana indican que Mahārāja Priyavrata se había entregado por completo al gran sabio Devarṣi Nārada, bajo cuya dirección estaba siguiendo estrictamente todos los procesos devocionales y principios regulativos. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice: daṇḍavat-praṇāmās tān anupatitaḥ. Ofreciendo reverencias (daṇḍavat) al maestro espiritual en cuanto se le ve, y siguiendo estrictamente sus instrucciones, el estudiante avanza en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Mahārāja Priyavrata hacía esas dos cosas de un modo regular.

Mientras nos encontremos en el mundo material, tenemos que estar sometidos a la influencia de las modalidades de la naturaleza material (guṇa-visarga). Aunque poseía todas las opulencias materiales, Mahārāja Priyavrata no estaba libre de la influencia de la materia. En el mundo material, tanto el hombre más pobre como el que es muy rico están sometidos a las influencias materiales, pues tanto la riqueza como la pobreza son creación de las modalidades de la naturaleza material. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (3.27): prakṛteḥ kriyamāṇāni guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ. Conforme a nuestra relación con las distintas modalidades, la naturaleza material nos facilita determinado disfrute material.