SB 5.1.8

sa tatra tatra gagana-tala uḍu-patir iva vimānāvalibhir anupatham
amara-parivṛḍhair abhipūjyamānaḥ pathi pathi ca varūthaśaḥ siddha-
gandharva-sādhya-cāraṇa-muni-gaṇair upagīyamāno gandha-
mādana-droṇīm avabhāsayann upasasarpa.
Palabra por palabra: 
saḥ — él (el Señor Brahmā); tatra tatra — aquí y allá; gagana-tale — bajo el dosel del cielo; uḍu-patiḥ — la Luna; iva — como; vimāna-āvalibhiḥ — en sus aviones; anupatham — a lo largo del camino; amara — de los semidioses; parivṛḍhaiḥ — por los líderes; abhipūjyamānaḥ — adorado; pathi pathi — en el camino, uno tras otro; ca — también; varūthaśaḥ — en grupos; siddha — por los habitantes de Siddhaloka; gandharva — por los habitantes de Gandharvaloka; sādhya — por los habitantes de Sādhyaloka; cāraṇa — por los habitantes de Cāraṇaloka; muni- gaṇaiḥ — y por grandes sabios; upagīyamānaḥ — adorado; gandha-mādana — del planeta en que se encuentra la montaña Gandhamādana; droṇīm — a los límites; avabhāsayan — luminoso; upasasarpa — se acercó.
Traducción: 
Todos los habitantes de los planetas Siddhaloka, Gandharvaloka, Sādhyaloka y Cāraṇaloka, junto con los grandes sabios y semidioses, volando en sus aviones, se reunieron bajo el dosel del cielo para recibir y adorar al Señor Brahmā, que descendía montado en su portador, el gran cisne. Mientras recibía el respeto y la adoración de los habitantes de los diversos planetas, el Señor Brahmā parecía la Luna llena rodeada de estrellas luminosas. El gran cisne del Señor Brahmā llegó entonces a las cercanías de la montaña Gandhamādana y se acercó al príncipe Priyavrata, que estaba sentado en aquel lugar.
Significado: 

Esta descripción indica que los viajes interplanetarios son frecuentes en los mundos de los semidioses. Otro aspecto significativo es la existencia de un planeta cuya superficie está cubierta en su mayor parte por grandes montañas, una de las cuales es Gandhamādana. En esa montaña se habían reunido tres grandes personalidades: Priyavrata, Nārada y Svāyambhuva Manu. Según la Brahma-saṁhitā, todos los universos están llenos de numerosos sistemas planetarios, cada uno de los cuales goza de una opulencia característica. Los habitantes de Siddhaloka, por ejemplo, son muy avanzados en los poderes del yoga místico. Pueden volar de un planeta a otro sin aviones y sin ningún tipo de máquinas voladoras. De manera similar, los habitantes de Gandharvaloka son expertos en la ciencia musical, y los de Sādhyaloka son todos grandes santos. La existencia de ese sistema interplanetario es indudable; sus habitantes pueden ir de un planeta a otro. En la Tierra, sin embargo, no hemos conseguido inventar ninguna máquina con la que ir directamente de un planeta a otro, aunque sí se ha intentado, sin éxito, ir directamente a la Luna.