SB 5.10.17

nāhaṁ viśaṅke sura-rāja-vajrān
na tryakṣa-śūlān na yamasya daṇḍāt
nāgny-arka-somānila-vittapāstrāc
chaṅke bhṛśaṁ brahma-kulāvamānāt
Palabra por palabra: 
na — no; aham — yo; viśaṅke — siento temor; sura-rāja-vajrāt — del rayo de Indra, el rey del cielo; na — no; tryakṣa-śūlāt — del punzante tridente del Señor Śiva; na — no; yamasya — del superintendente de la muerte, Yamarāja; daṇḍāt — del castigo; na — no; agni — del fuego; arka — del abrasador calor del Sol; soma — de la Luna; anila — del viento; vitta-pa — del propietario de riquezas, Kuvera, el tesorero de los planetas celestiales; astrāt — de las armas; śaṅke — siento temor; bhṛśam — mucho; brahma-kula — el grupo de los brāhmaṇas; avamānāt — de ofender.
Traducción: 
Mi querido señor, no le temo al rayo del rey Indra, ni al serpentino y punzante tridente del Señor Śiva. No me preocupa el castigo de Yamarāja, el superintendente de la muerte; tampoco le temo al fuego, ni al Sol abrasador, ni a la Luna, el viento o las armas de Kuvera. Pero sí siento temor de ofender a un brāhmaṇa. En verdad, eso me produce verdadero temor.
Significado: 

Śrī Caitanya Mahāprabhu instruyó a Rūpa Gosvāmī en el Daśāśvamedha-ghāṭa, en Prayāga. Allí le señaló muy claramente la gravedad de la ofensa contra un vaiṣṇava, comparando esa vaiṣṇava-aparādha con hatī mātā, un elefante enloquecido que entra en un jardín y destroza todos los frutos y flores. De manera similar, quien ofende a un vaiṣṇava echa a perder todos sus logros espirituales. Mahārāja Rahūgaṇa sabía lo peligroso que es ofender a un brāhmaṇa, y por eso admitió con franqueza su falta. Hay muchas cosas peligrosas, como los rayos, el fuego, el castigo de Yamarāja, el castigo del tridente del Señor Śiva, etc., pero ninguna de ellas es tan seria como ofender a un brāhmaṇa de la talla de Jaḍa Bharata. Por esa razón, Mahārāja Rahūgaṇa descendió inmediatamente de su palanquín y se tendió a los pies de loto del brāhmaṇa Jaḍa Bharata para que le perdonase.