SB 5.10.8
En este verso se expone la diferencia entre una persona inmersa en el concepto corporal y una persona que está más allá de ese concepto. Mahārāja Rahūgaṇa, bajo la influencia del concepto corporal, se consideraba un rey, y reprendió a Jaḍa Bharata con una sarta de improperios. Jaḍa Bharata, que estaba perfectamente establecido en el plano trascendental de la autorrealización, no se enfadó lo más mínimo; en lugar de ello, sonrió y comenzó a impartir sus enseñanzas al rey. El devoto vaiṣṇava muy avanzado es amigo de todas las entidades vivientes; por esa razón, también es amigo de sus enemigos. De hecho, no considera enemigo a nadie. Suhṛdaḥ sarva-dehinām. A veces un vaiṣṇava se irrita externamente contra un no devoto, pero esa ira es buena para el no devoto. Las Escrituras védicas nos dan ejemplos de esto. Nārada, en cierta ocasión, se enfadó con Nalakuvera y Maṇigrīva, los dos hijos de Kuvera, y les castigó convirtiéndoles en árboles. Como resultado de ello, más adelante fueron liberados por el Señor Śrī Kṛṣṇa. El devoto está situado en el plano absoluto, y tanto si está enfadado como si se muestra complacido, no hay diferencia, ya que en ambos casos concede su bendición.
