SB 5.11.17
upekṣayādhyedhitam apramattaḥ
guror hareś caraṇopāsanāstro
jahi vyalīkaṁ svayam ātma-moṣam
Hay un arma con la cual es muy fácil vencer a la mente: ignorarla. La mente siempre nos está diciendo que hagamos algo; por lo tanto, debemos ser muy expertos en desobedecer sus órdenes. Paso a paso, se la debe educar hasta que aprenda a obedecer las órdenes del alma. Las órdenes de la mente no deben obedecerse. Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura solía decir que la manera de tenerla bajo control es golpearla repetidamente con el zapato tan pronto como nos despertemos, y de nuevo antes de ir a dormir. De ese modo podremos controlar la mente. Ésa es la instrucción de todos los śāstras. Si no lo hacemos, estamos condenados a seguir sus dictados. Otro proceso fidedigno consiste en seguir estrictamente las órdenes del maestro espiritual y ocuparnos en el servicio del Señor. Con ello, la mente quedará controlada de inmediato. Śrī Caitanya Mahāprabhu dio a Rūpa Gosvāmī la siguiente instrucción:
brahmāṇḍa bhramite kona bhāgyavān jīva
guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bija
La verdadera vida comienza cuando se recibe la semilla del servicio devocional por la misericordia del guru y de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Si nos dejamos guiar por las órdenes del maestro espiritual, por la gracia de Kṛṣṇa nos liberamos del servicio a la mente.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Undécimo del Canto Quinto del , titulado «Jaḍa Bharata instruye al rey Rahūgaṇa».
