SB 5.12.11
anantaraṁ tv abahir brahma satyam
pratyak praśāntaṁ bhagavac-chabda-saṁjñaṁ
yad vāsudevaṁ kavayo vadanti
En el Caitanya-caritāmṛta se dice: yad advaitaṁ brahmopaniṣadi tad apy asya tanu-bhā: El Brahman, la refulgencia impersonal de la Verdad Absoluta, está hecha de los rayos que emanan del cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios. Ya ātmāntaryāmī puruṣa iti so 'syāṁśa-vibhavaḥ: Aquello que recibe los nombres de ātmā y antaryāmī, la Superalma, no es sino una expansión de la Suprema Personalidad de Dios. Ṣaḍ-aiśvaryaiḥ pūrṇo ya iha bhagavān sa svayam ayam: Aquello que se describe como la Suprema Personalidad de Dios, pleno con seis opulencias, es Vāsudeva, y Śrī Caitanya Mahāprabhu no es diferente de Él. Los grandes sabios eruditos y los grandes filósofos llegan a aceptar esto después de muchísimas vidas. Vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā sudurlabhaḥ (Bg. 7.19). El hombre sabio puede comprender que Vāsudeva, Kṛṣṇa, es en última instancia la causa del Brahman y de Paramātmā, la Superalma. Así pues, Vāsudeva es sarva-kāraṇa-kāraṇam, la causa de todas las causas. Esto se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam. El verdadero tattva, la Verdad Absoluta, es Bhagavān; pero a veces la gente, debido a una comprensión incompleta de la Verdad Absoluta, describe a ese mismo Viṣṇu diciendo que es el Brahman impersonal o Paramātmā localizado.
vadanti tat tattva-vidas
tattvaṁ yaj jñānam advayam
brahmeti paramātmeti
bhagavān iti śabdyate
El Śrīmad-Bhāgavatam dice en su mismo comienzo: satyaṁ paraṁ dhīmahi: Meditamos en la verdad suprema. En este verso, esa verdad suprema se explica con las palabras jñānaṁ viśuddhaṁ satyam. La Verdad Absoluta está libre de la contaminación material y es trascendental a las cualidades materiales; de ella proceden el éxito espiritual y la liberación del mundo material. Esa Verdad Absoluta Suprema es Kṛṣṇa, Vāsudeva. No hay diferencia entre el ser interno de Kṛṣṇa y Su cuerpo externo. Kṛṣṇa es pūrṇa, el todo completo. Entre Su cuerpo y Su alma no hay diferencia. Esto Le hace distinto de nosotros. A veces los supuestos eruditos, sin conocer la posición constitucional de Kṛṣṇa, descarrían a la gente diciendo que el Kṛṣṇa de dentro es distinto del Kṛṣṇa de fuera. Cuando Kṛṣṇa dice: man- manā bhava mad-bhakto mad-yājī māṁ namaskuru, los supuestos eruditos advierten al lector de que no es a la persona Kṛṣṇa a quien debemos entregarnos, sino al Kṛṣṇa interno. Esos supuestos eruditos, los māyāvādīs, no pueden comprender a Kṛṣṇa con su escaso acopio de conocimiento. Por lo tanto, para comprender a Kṛṣṇa debemos acudir a una persona autorizada. El maestro espiritual ha visto realmente a Kṛṣṇa; por lo tanto, puede explicarlo adecuadamente.
tad viddhi praṇipātena
paripraśnena sevayā
upadekṣyanti te jñānaṁ
jñāninas tattva-darśinaḥ
Si no acudimos a una persona autorizada, no podremos entender a Kṛṣṇa.
