SB 5.12.3
prakṣyāmi paścād adhunā subodham
adhyātma-yoga-grathitaṁ tavoktam
ākhyāhi kautūhala-cetaso me
Las Escrituras védicas enseñan: tasmād guruṁ prapadyeta jijñāsuḥ śreya uttamam. El hombre inteligente, para conocer a fondo la ciencia trascendental, debe ser muy inquisitivo. Por eso hay que acudir a un guru o maestro espiritual. Jaḍa Bharata lo había explicado todo a Mahārāja Rahūgaṇa, pero parece ser que la inteligencia del rey no era lo bastante perfecta como para entender claramente. Por lo tanto, el rey pidió una explicación más detallada. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (4.34): tad viddhi praṇipātena paripraśnena sevayā. El estudiante debe acudir a un maestro espiritual y entregarse a él por completo (praṇipātena). También debe hacerle preguntas, a fin de comprender sus instrucciones (paripraśnena). No basta con entregarse al maestro espiritual; también se le debe ofrecer servicio amoroso (sevayā), de manera que el maestro se sienta complacido con el discípulo y le explique los temas trascendentales con mayor claridad. Quien de verdad desee asimilar profundamente las enseñanzas de los Vedas, debe evitar toda actitud desafiante frente al maestro espiritual.
