SB 5.14.3
Un poeta hindú dice en una canción: din kā dakinī rāt kā bāghinī pālak pālak rahu cuse. Durante el día, a la esposa se la compara con una bruja, y por la noche, con una tigresa. Lo único que hace, tanto de día como de noche, es chupar la sangre de su marido. Durante el día, con los gastos de la casa, hace desaparecer el dinero que el marido ha ganado a costa de su propia sangre. Por la noche, atraído por el placer sexual, el marido pierde su sangre en forma de semen. De ese modo, su mujer le desangra de noche y de día, pero él está tan loco que se esmera por mantenerla. De manera similar, los hijos también son como tigres, chacales y raposos. Del mismo modo que esos animales arrebatan las ovejas al pastor a pesar de su estricta vigilancia, los hijos se llevan el dinero del padre, a pesar de que éste lo administra personalmente. Así, los miembros de la familia, aunque reciban los nombres de esposa e hijos, en realidad son asaltantes.
