SB 5.14.32
Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (11.9.29): viṣayaḥ khalu sarvataḥ syāt. Las necesidades del cuerpo - comer, dormir, aparearse y defenderse - pueden satisfacerse fácilmente en todas las formas de vida. Aquí se afirma que el vānara (el mono) siente mucha atracción por la vida sexual. Cada mono tiene como mínimo dos docenas de esposas, y salta de rama en rama para atrapar a las monas. Cuando lo consigue, se ocupa en relaciones sexuales. Así pues, el mono se dedica a saltar de un árbol a otro y a disfrutar de la vida sexual con sus esposas. El alma condicionada está haciendo lo mismo: transmigra de un cuerpo a otro y tiene relaciones sexuales. De esa forma olvida por completo cómo liberarse de los grilletes que le mantienen enjaulado en el mundo material. A veces los monos caen en manos de los cazadores, quienes los venden a los médicos; éstos les extirpan los testículos para beneficio de otros «monos». Todo ello se hace en nombre del crecimiento económico y del perfeccionamiento de la vida sexual.
