SB 5.14.36
En inglés suele decirse que la necesidad no sabe de leyes. El alma condicionada, cuando necesita dinero para procurarse lo más indispensable para vivir, no repara en medios. Mendiga, pide prestado o roba, y en lugar de recibir lo que necesita, recibe insultos y palos. A no ser que esté muy bien organizada, no puede acumular riquezas por medios deshonestos. Y si llega a conseguir algo por esos medios, no puede evitar el castigo y los insultos del gobierno o del pueblo. Hay muchos ejemplos de personas importantes que han sido encarceladas al descubríseles delitos de malversación de fondos. A veces se puede evitar el castigo de la cárcel, pero en cuanto al castigo de la Suprema Personalidad de Dios, que actúa por intermedio de la naturaleza material, nadie puede escapar. Esto se explica en la Bhagavad-gītā (7.14): daivī hy eṣā guṇamayī mama māyā duratyayā. La naturaleza es muy cruel. No perdona a nadie. Sin preocuparse de ella, la gente comete toda clase de actividades pecaminosas y, por consiguiente, tienen que sufrir.
