SB 5.17.3
Los trascendentalistas se dividen, básicamente, en dos grupos: los nirviśeṣa-vādīs, o impersonalistas, y los bhaktas, o devotos. Los impersonalistas no aceptan las diversidades de la vida espiritual. Su deseo es fundirse en la existencia del aspecto Brahman del Señor Supremo (el brahmajyoti). Los devotos, sin embargo, desean participar en las actividades trascendentales del Señor Supremo. El planeta más elevado del sistema planetario superior es Dhruvaloka; por debajo de él están los siete planetas de los grandes sabios encabezados por Marīci, Vasiṣṭha y Atri, quienes consideran que el servicio devocional es la perfección más elevada de la vida. Por esa razón, todos ellos llevan sobre la cabeza las sagradas aguas del Ganges. Este verso demuestra que para alguien que alcanza el plano del servicio devocional puro, todo lo demás, incluso la supuesta liberación (kaivalya), deja de tener importancia. Śrīla Śrīdhara Svāmī afirma que sólo quien alcanza el servicio devocional puro del Señor puede abandonar todas las demás ocupaciones, pues las considera insignificantes. Esa afirmación la confirma Prabhodhānanda Sarasvatī con las siguientes palabras:
kaivalyaṁ narakāyate tri-daśa-pūr ākāśa-puṣpāyate
durdāntendriya-kāla-sarpa-paṭalī protkhāta-daṁṣṭrāyate
viśvaṁ pūrṇa-sukhāyate vidhi-mahendrādiś ca kīṭāyate
yat kāruṇya-kaṭākṣa-vaibhavavatāṁ taṁ gauram eva stumaḥ
Śrī Caitanya Mahāprabhu ha formulado y difundido perfectamente el proceso de bhakti-yoga. En consecuencia, aquel que se refugia en los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu considera infernal lo que para los māyāvādīs es la perfección más elevada, es decir, kaivalya, volverse uno con el Supremo, por no hablar de la aspiración de los karmīs de elevarse a los planetas celestiales. Para los devotos, esos objetivos son fantasmagorías sin valor. Los yogīs, por otra parte, tratan de controlar los sentidos; sin embargo, no alcanzarán el éxito mientras no se eleven hasta el plano del servicio devocional. Los sentidos se comparan a serpientes venenosas, pero los sentidos del bhakta ocupado en el servicio del Señor son como serpientes que han perdido sus colmillos venenosos. El yogī trata de reprimir los sentidos, pero incluso grandes místicos como Viśvāmitra han fracasado en el intento. Viśvāmitra estaba meditando, pero fue víctima de sus sentidos al quedar cautivado por Menakā. Ella, como resultado, dio a luz a Śakuntalā. Por consiguiente, las personas más sabias del mundo son los bhakti-yogīs, como confirma el Señor Kṛṣṇa en la Bhagavad-gītā (6.47):
yoginām api sarveṣāṁ
mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ
sa me yuktatamo mataḥ
«De todos los yogīs, aquel que tiene una gran fe y siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga y el más elevado de todos. Ésa es Mi opinión».
