SB 5.18.28
kṣoṇīm imām oṣadhi-vīrudhāṁ nidhim
mayā sahoru kramate 'ja ojasā
tasmai jagat-prāṇa-gaṇātmane nama iti
Los envidiosos no pueden apreciar el modo maravilloso en que el Señor crea, mantiene y aniquila el universo, pero los devotos del Señor lo comprenden perfectamente. Los devotos pueden ver que tras las maravillosas obras de la naturaleza material está la mano del Señor. En la Bhagavad-gītā (9.10), el Señor dice:
mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ
sūyate sa-carācaram
hetunānena kaunteya
jagad viparivartate
«Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, actúa bajo Mi dirección, ¡oh, hijo de Kuntī!, y produce todos los seres móviles e inmóviles. Bajo su control, se crea y se aniquila una y otra vez esta manifestación cósmica». Todas las maravillosas transformaciones de la naturaleza tienen lugar bajo la supervisión de la Suprema Personalidad de Dios. Esto no pueden verlo los envidiosos; pero el devoto, aunque de condición humilde, e incluso aunque no haya recibido educación, sabe que detrás de todas las actividades de la naturaleza está la mano suprema del Ser Supremo.
