SB 5.18.30
En la Brahma-saṁhitā se dice: goloka eva nivasaty akhilātma- bhūtaḥ: El Señor siempre permanece en Goloka, el planeta más elevado del mundo espiritual. Al mismo tiempo, el Señor está en todas partes. Esa paradoja sólo puede darse en la Suprema Personalidad de Dios, que goza de plenitud en todas las opulencias. El carácter omnipresente del Señor se confirma en la Bhagavad-gītā (18.61), donde Kṛṣṇa afirma: īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe 'rjuna tiṣṭhati: «El Señor Supremo está en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!». En otro pasaje de la Bhagavad-gītā (15.15), el Señor dice: sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: «Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido». Por lo tanto, aunque el Señor está en todas partes, no se Le puede ver con ojos materiales. En palabras de Aryamā, el Señor es anupalakṣita-sthāna, nadie puede determinar Su posición exacta. Ésa es la grandeza de la Suprema Personalidad de Dios.
