SB 5.21.3
En la Brahma-saṁhitā (5.52), el Señor Brahmā ora:
yac cakṣur eṣa savitā sakala-grahāṇāṁ
rājā samasta-sura-mūrtir aśeṣa-tejāḥ
yasyājñayā bhramati saṁbhṛta-kāla-cakro
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio, la Suprema Personalidad de Dios, bajo cuyo control incluso el Sol, al que se considera el ojo del Señor, gira siguiendo la órbita fija del tiempo eterno. El Sol es el rey de todos los sistemas planetarios, tiene una ilimitada potencia de luz y calor». El Sol, a pesar de que este verso se refiere a él con la palabra bhagavān, «el más poderoso», y a pesar de ser realmente el planeta más poderoso del universo, tiene que seguir la orden de Govinda, Kṛṣṇa. El dios del Sol no puede desviarse ni un milímetro de la órbita que se le ha marcado. Por lo tanto, la orden suprema de la Suprema Personalidad de Dios se lleva a cabo en todas las esferas de la vida. Toda la naturaleza material cumple Sus órdenes. Nosotros, sin embargo, somos tan necios que vemos las actividades de la naturaleza material y no entendemos que tras ellas hay una orden suprema y una Persona Suprema. Como se confirma en la Bhagavad-gītā: mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ: La naturaleza material sigue las órdenes del Señor; de ese modo, todo se mantiene en orden.
