SB 5.26.18
loko 'yaṁ karma-bandhanaḥ
tad-arthaṁ karma kaunteya
mukta-saṅgaḥ samācara
En la Bhagavad-gītā (3.13), se afirma:
yajña-śiṣṭāśinaḥ santo
mucyante sarva-kilbiṣaiḥ
bhuñjate te tv agham pāpā
ya pacanty ātma-kāraṇāt
«Toda actividad debe realizarse como un sacrificio en honor de Viṣṇu, pues, de lo contrario, nos encadena al mundo material. Por lo tanto, ¡oh, hijo de Kuntī!, desempeña tus deberes prescritos para Su satisfacción, y de este modo siempre permanecerás libre de cautiverio». Si no ejecutamos yajña y repartimos prasāda, nuestras vidas se dirigen a la perdición. Sólo se debe comer después de realizar yajña y repartir prāsada entre todos los que dependen de nosotros (niños, brāhmaṇas y ancianos). Sin embargo, quien solamente cocina para él y para su familia se condena, junto con todos aquellos a quienes alimenta. Después de morir, es enviado al infierno de Kṛmibhojana.
