SB 5.26.20
Por lo general, un hombre no debe tener relaciones sexuales con ninguna mujer más que con su esposa. Según los principios védicos, la esposa de otro hombre es como la propia madre, y está estrictamente prohibido que un hombre tenga relaciones sexuales con su madre, su hermana o su hija. La vida sexual con la esposa de otro hombre se considera idéntica a tener relaciones sexuales con la propia madre. Es algo muy pecaminoso. El mismo principio se aplica también a las mujeres: disfrutar de la vida sexual con un hombre que no sea su esposo es equivalente a tener relaciones sexuales con su padre o su hijo. La vida sexual ilícita está siempre prohibida; todo hombre que se entregue a esa actividad recibirá el castigo que se describe en este verso.
