SB 5.26.36
Ciertamente, quien posee más riquezas de las que necesita se vuelve orgulloso. Ésa es la situación del hombre en la civilización actual. En la cultura védica, los brāhmaṇas no poseen nada, mientras que los kṣatriyas sí tienen riquezas, pero sólo las necesarias para celebrar sacrificios y para otras nobles actividades establecidas en las Escrituras védicas. El vaiśya también puede ganar dinero honradamente por medio de la agricultura, la protección de las vacas y alguna actividad comercial. El śūdra, sin embargo, tan pronto como tenga dinero, lo derrochará sin discriminación, o lo guardará sin ningún objetivo concreto. En esta era no hay brāhmaṇas, kṣatriyas y vaiśyas cualificados, de modo que la práctica totalidad de las personas son śūdras (kalau śūdra-sambhavaḥ). Y la mentalidad śūdra está haciendo mucho daño a la civilización moderna. El śūdra no sabe emplear el dinero en el servicio amoroso trascendental del Señor. El dinero recibe también el nombre de lakṣmī, y Lakṣmī siempre está ocupada en el servicio de Nārāyaṇa. Todo el mundo debe emplear su dinero en la propagación del gran movimiento trascendental para la conciencia de Kṛṣṇa. Quien, en lugar de gastar el dinero en esta misión, acumule más de lo necesario, se volverá orgulloso del dinero que posee de modo ilegal. En realidad, el dinero pertenece a Kṛṣṇa, quien, en la Bhagavad-gītā (5.29), dice: bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ sarva-loka- maheśvaram: «Yo soy el verdadero disfrutador de los sacrificios y penitencias, y el propietario de todos los planetas». Por lo tanto, todo Le pertenece únicamente a Kṛṣṇa. Quien posea más dinero del que necesita, debe gastarlo para Kṛṣṇa. Si no lo hace, se envanecerá debido a sus posesiones falsas, y, debido a ello, en su siguiente vida será castigado, como se explica en este verso.
