SB 5.5.14

karmāśayaṁ hṛdaya-granthi-bandham
avidyayāsāditam apramattaḥ
anena yogena yathopadeśaṁ
samyag vyapohyoparameta yogāt
Palabra por palabra: 
karma-āśayam — el deseo de realizar actividades fruitivas; hṛdaya-granthi — el nudo en el corazón; bandham — cautiverio; avidyayā — debido a la ignorancia; āsāditam — ocasionado; apramattaḥ — sin estar cubiertos por la ignorancia o la ilusión, con gran prudencia; anena — por esa; yogena — práctica de yoga; yathā- upadeśam — como he aconsejado; samyak — completamente; vyapohya — liberarse de; uparameta — se debe desistir; yogāt — de la práctica del yoga, el medio que lleva a la liberación.
Traducción: 
Queridos hijos Míos, debéis actuar conforme a como os he aconsejado. Sed muy cuidadosos. De ese modo, os liberaréis de la ignorancia del deseo de realizar actividades fruitivas, y el nudo del cautiverio en el corazón quedará completamente cortado. Pero, para seguir avanzando, deberéis abandonar también esos medios. Es decir, no os apeguéis al proceso de liberación en sí mismo.
Significado: 

El proceso de liberación es brahma-jijñāsā, la búsqueda de la Verdad Absoluta. Por lo general, brahma-jijñāsā recibe el nombre de neti neti, el proceso mediante el cual se analiza la existencia para encontrar la Verdad Absoluta. Ese método se sigue practicando mientras no se ha llegado al plano de la vida espiritual. La vida espiritual es brahma-bhūta, el estado de autorrealización. En palabras de la Bhagavad-gītā(18.54):

brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati
samaḥ sarveṣu bhūteṣu
mad-bhaktiṁ labhate parām

«Aquel que se establece así en el plano trascendental percibe de inmediato el Brahman Supremo y se vuelve plenamente dichoso. Nunca se lamenta ni desea poseer nada. Tiene la misma disposición para con todas las entidades vivientes. Habiendo alcanzado ese estado, Me ofrece servicio devocional puro».

Se trata, entonces, de entrar en parā bhakti, el servicio devocional trascendental del Señor Supremo. Para alcanzar ese nivel, se debe analizar la propia existencia; pero cuando de hecho se está ocupado en servicio devocional, ya no hay que molestarse en buscar conocimiento. Es suficiente con ocuparse en servicio devocional sin desviaciones; ésa es la manera de permanecer siempre en una condición liberada.

māṁ ca yo 'vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

(Bg. 14.26)

La dedicación resuelta al servicio devocional es, en sí misma, brahma-bhūta. En este contexto, otro aspecto importante es anena yogena yathopadeśam. Las instrucciones que se reciben del maestro espiritual deben seguirse inmediatamente. No hay que desviarse ni ir más allá de esas instrucciones. No basta con dedicarse a consultar libros, sino que, al mismo tiempo, se debe cumplir la orden del maestro espiritual (yathopadeśam). El logro de poderes místicos nos permite abandonar el concepto material, pero cuando realmente nos ocupamos en servicio devocional, ya no necesitamos practicar el sistema místico de yoga. En resumen, podemos abandonar la práctica del yoga, pero no la práctica de servicio devocional. Como dice el Śrīmad-Bhāgavatam (1.7.10):

ātmārāmāś ca munayo
nirgranthā apy urukrame
kurvanty ahaitukīṁ bhaktim
ittham-bhūta-guṇo hariḥ

Incluso las personas liberadas (ātmārāma) deben ocuparse siempre en servicio devocional. Cuando se alcanza el nivel de la autorrealización, se puede abandonar la práctica del yoga, pero el servicio devocional no se puede abandonar en ninguna etapa. Todas las demás actividades dirigidas a la autorrealización, y entre ellas el yoga y la especulación filosófica, pueden abandonarse, pero el servicio devocional se debe mantener en todo momento.