SB 5.6.2
satyam uktaṁ kintv iha vā eke na manaso 'ddhā viśrambham
anavasthānasya śaṭha-kirāta iva saṅgacchante.
En la Bhagavad-gītā (18.5), el Señor Kṛṣṇa dice:
yajña-dāna-tapaḥ-karma
na tyājyaṁ kāryam eva tat
yajño dānaṁ tapaś caiva
pāvanāni manīṣiṇām
«Los actos de sacrificio, caridad y penitencia no deben abandonarse, sino que deben llevarse a cabo. En verdad, el sacrificio, la caridad y la penitencia purifican incluso a las grandes almas».
Ni siquiera quien haya renunciado al mundo por entrar en la orden de sannyāsa debe renunciar al canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Renunciación no significa que hay que renunciar al saṅkīrtana-yajña. De igual manera, tampoco se debe renunciar a la caridad ni a la tapasya. El sistema de yoga para el control de la mente y los sentidos debe seguirse estrictamente. El Señor Ṛṣabhadeva mostró cómo se pueden realizar formas rigurosas de tapasya, sentando así el ejemplo para todos los demás.
