Solapas principales
SB 5.7
SB 5.7.1
bharatas tu mahā-bhāgavato yadā bhagavatāvani-tala-paripālanāya
sañcintitas tad-anuśāsana-paraḥ pañcajanīṁ viśvarūpa-duhitaram upayeme.
SB 5.7.2
āsa bhūtādir iva bhūta-sūkṣmāṇi. sumatiṁ rāṣṭrabhṛtaṁ sudarśanam
āvaraṇaṁ dhūmraketum iti.
SB 5.7.3
En el pasado, desde el reinado de Mahārāja Nābhi, este planeta recibió el nombre de Ajanābha. A partir del reinado de Bharata Mahārāja pasó a llamarse Bhārata-varṣa.
SB 5.7.4
karmaṇi vartamānāḥ prajāḥ sva-dharmam anuvartamānaḥ paryapālayat.
Es de suma importancia que el jefe ejecutivo gobierne a sus súbditos manteniéndoles plenamente ocupados en los deberes propios de sus respectivas ocupaciones. Algunos ciudadanos eran brāhmaṇas, mientras que otros eran kṣatriyas, vaiśyas o śūdras. El gobierno tiene el deber de velar porque los ciudadanos actúen conforme a esas divisiones materiales establecidas para su avance espiritual. Nadie debe permanecer desocupado o sin empleo. En el sendero material, todos deben actuar como brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas o śūdras, y en el sendero espiritual, todos deben actuar como brahmacarīs, gṛhasthas, vānaprasthas o sannyāsīs. En el pasado, la forma de gobierno era la monarquía, pero los reyes eran muy afectuosos con sus súbditos, y les mantenían estrictamente ocupados en sus respectivos deberes. Como consecuencia, en la sociedad reinaba la armonía.
SB 5.7.5
śraddhayahṛtāgnihotra-darśa-pūrṇamāsa-cāturmāsya-paśu-somānāṁ
prakṛti-vikṛtibhir anusavanāṁ cāturhotra-vidhinā
Para comprobar que la ejecución del sacrificio era correcta, solían sacrificarse animales como cerdos o vacas. No había ningún otro interés en matar al animal. En realidad, se ofrecía al animal en el fuego para que recibiera una vida rejuvenecida. Generalmente se sacrificaban animales viejos que salían del sacrificio que un cuerpo joven. Sin embargo, en algunos rituales no había necesidad de sacrificar animales. En la era actual, esos sacrificios de animales están prohibidos. Śrī Caitanya Mahāprabhu afirma:
aśvamedhaṁ gavālambhaṁ
sannyāsaṁ pala-paitṛkam
devareṇa sutotpattiṁ
kalau pañca vivarjayet
«En la era de Kali, hay cinco actividades que están prohibidas: ofrecer un caballo en sacrificio, ofrecer una vaca en sacrificio, aceptar la orden de sannyasa, ofrecer oblaciones de carne a los antepasados, y engendrar hijos en la esposa de un hermano» (Cc. Ādi 17,164). Esos sacrificios son imposibles en esta era, debido a la escasez de brāhmaṇas o de ṛtvijaḥ expertos, capaces de asumir la responsabilidad. En su ausencia, se recomienda el saṅkīrtana-yajña: yajñaiḥ saṅkīrtana-Srila Prabhupadaāyair yajanti hi sumedhasaḥ (Bhāg. 11.5.32). A fin de cuentas, los sacrificos se celebran para complacer a la Suprema Personalidad de Dios. Yajñartha-karma: Esas actividades deben llevarse a cabo para placer del Señor Supremo. En la era de Kali se debe adorar al Señor Supremo en Su encarnación de Śrī Caitanya Mahāprabhu, junto con Sus acompañante, y debe adorársele mediante la celebración del saṅkīrtana-yajñā, el canto en congregación del mantra Hare Kṛṣṇa. Ése es el proceso que siguen las personas inteligentes. Yajñaiḥ saṅkīrtana-Srila Prabhupadaāyair yajanti hi sumedhasaḥ. La palabra sumedhasaḥ se refiere a las personas inteligentes dotadas de un buen cerebro.
SB 5.7.6
phalaṁ dharmākhyaṁ pare brahmaṇi yajña-puruṣe sarva devatā-
liṅgānāṁ mantrāṇām artha-niyāma-katayā sāksat-kartari para-
devatāyāṁ bhagavati vāsudeva eva bhāvayamāna ātma-naipuṇya-
mṛdita-kaṣāyo haviḥṣv adhvaryubhir gṛhyanāṇeṣu sa yajamāno yajña-
bhājo devāṁs tān puruṣāvayaveṣv abhyaadhyāyat.
La Suprema Personalidad de Dios dice que mientras no nos dediquemos al cultivo del servicio devocional puro de śravaṇaṁ kīrtanam, escuchar y cantar, debemos llevar a cabo nuestros deberes prescritos. Bharata Mahārāja era un gran devoto; podría preguntarse entonces por qué razón ejecutó tantos sacrificios, si éstos en realidad son propios de los karmīs. Lo que ocurre es que él simplemente siguió las órdenes de Vāsudeva. Como Kṛṣṇa dice en la Bhagavad-gītā: sarva.dharmān paritjayja mām ekaṁ śaranaṁ vraja: «Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí». (Bg. 18.55). En todo lo que hagamos, debemos recordar siempre a Vāsudeva. Por lo general, la gente es adicta a ofrecer reverencias a diversos semidioses, pero Bharata Mahārāja simplemente deseava complacer al Señor Vāsudeva. Como se afirma en la Bhagavad-gītā: bhoktāraṁ yajña-tapaśāṁ sarva-loka-maheṣvaram (Bg. 5.29).Se puede ejecutar un yajña para satisfacer a un determinado semidiós, pero cuando ese yajña se ofrece al yajña-puruṣa, Nārāyaṇa, los semidioses quedan satisfechos. El objetivo de la celebración de los diversos yajñas es satisfacer al Señor Supremo. Esos yajñas pueden celebrarse, o bien en nombre de los diversos semidioses, o bien de manera directa. Si ofrecemos oblaciones a la Suprema Personalidad de Dios directamente, de un modo natural los semidioses también quedan satisfechos. Cuando se ofrezcan sacrificios a los semidioses, debe recordarse que los semidioses no con más que partes del cuerpo del Supremo. Si adoramos la mano de una persona, nuestro propósito es satisfacer a la persona. Si damos masaje a las piernas de una persona, en realidad no estamos sirviendo a las piernas, sino a la persona que posee las piernas. Todos los semidioses son simplementes partes del Señor, y si ofrecemos servicio, en realidad estamos sirviento al Señor. En la Brahma-saṁhitā se menciona la adoración de semidioses, pero en realidad, aquellos slokas promueven la adoración a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda. La adoración a la diosa Durgā, por ejemplo, se menciona en la Brahma-saṁhitā (5.44) de la siguiente manera:
sṛṣṭi-sthiti-pralaya-sādhana-śaktir ekā
chāyeva yasya bhuvanāni vibharti durgā
icchānurūpam api yasya ca ceṣṭate sā
govindam adi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
Siguiendo las órdenes de Śrī Kṛṣṇa, la diosa Durgā crea, mantiene y aniquila. Śrī Kṛṣṇa confirma también esta declaración en la Bhagavad-gītā: mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sa-carācaram: «Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, actúa bajo Mi dirección, ¡oh, hijo de Kuntī!, y produce todos los seres móviles e inmóviles» (Bhagavad-gītā. 9.10).
Cuando adoremos a los semidioses, debemos hacerlo con esa actitud. Debemos ofrecer nuestros respetos a la diosa Durgā porque la diosa Durgā satisface a Kṛṣṇa. El Señor Śiva no es otra cosa que el cuerpo funcional de Kṛṣṇa; por lo tanto, debemos ofrecerle nuestros respetos. De la misma manera, también debemos ofrecer nuestros respetos a Brahmā, Agni y Sūrya. Se hacen muchas ofrendas a los semidioses, pero siempre debemos recordar que esas ofrendas suelen estar destinadas a satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. Bharata Mahārāja no aspiraba a ninguna bendición de los semidioses. Su objetivo era complacer al Señor Supremo. En el Mahābhārata, cuando se mencionan los mil nombres de Viṣṇu, se dice: yajña-bhug yajña-kṛd yajñaḥ: El disfrutador del yajña, el ejecutor del yajña y el yajña mismo son el Señor Supremo. El Señor Supremo es quien lo hace todo, pero la entidad viviente, por ignorancia, cree que ella es el autor. Mientras nos consideremos los autores, quedaremos atados por karma-bandha (atadura a la actividad). Si actuamos para yajña, para Kṛṣṇa, no hay karma-bandha. Yajñārthāt karmano 'nyatra loko 'yaṁ karma-bandhanaḥ: «Toda actividad debe realizarse como un sacrificio en honor de Viṣṇu, pues de lo contrario nos encadena al mundo material» (Bg. 3.9).
Siguiendo las instrucciones de Bharata Mahārāja, no debemos actuar por nuestra satisfacción personal, sino para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. En la Bhagavad-gītā (17.8), se afirma también:
aśraddhayā hutaṁ dattaṁ
tapas taptaṁ kṛtam ca yat
asad ity ucyate pārtha
na ca tat pretya no iha
Los sacrificios, austeridades y actos de caridad que se llevan a cabo sin de en la Suprema Personalidad de Dios no son permanentes. Todos los ritos realizados de ese modo son asat, no permanentes. Por lo tanto son inútiles, tanto en esta vida como en la siguiente.
Reyes como Mahārāja Ambarīṣa y muchos otros rājarṣis que fueron devotos puros del Señor, se dedicaban todo su tiempo al servicio el Señor Supremo. Cuando un devoto puro reaiza algún servicio por intermedio de otra persona, no debe criticársele, pues sus actividades van dirigidas a la satisfacción del Señor Supremo. Un devoto puede ocupar a un sacerdote en una celebración karma-kāṇḍa; tal vez el sacerdote no sea un vaiṣṇava puro, pero como el devoto sea complacer al Señor Supremo, no debe criticársele. Es muy significativa la palabra apūrva, que se refiere a la acciones resultantes del karma. Cuando actuamos, tanto piadosa como pecaminosamente, los resultados no vienen de inmediato. Por lo tanto, quedamos a la espera de esos resultados, que se denominan apūrva. Los resultados se manifiestan en el futuro. Este apūrva lo aceptan incluso los smārtas. Los devotos puros actúan únicamente para complacer a la Suprema Personalidad de Dios; por esa razón, los resultados de sus actividades espirituales, permanentes. No son como los de los karmīs, que no son permanentes. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā (4.23):
gata-saṅgasya muktasya
jñānāvasthita-cetasaḥ
yajñāyācarataḥ karma
samagraṁ pravilīyate
«Las actividades de aquel que está desapegado de las modalidades de la naturaleza material y completamente establecido en el conocimiento trascendental, se funden por entero en el plano trascendental».
El devoto siempre está libre de la contaminación material. Está plenamente establecido en el conocimiento, y por lo tanto, sus sacrificios tienen como propósito satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios.
SB 5.7.7
brahmaṇi bhagavati vāsudeve mahā-puruṣa-rūpopalakṣaṇe śrivātsa-
kaustubha-vana-mālāri-dara-gadādhibhir upalakṣite nija-puruṣa-
hṛt-likhitenātmani puruṣa-rūpeṇa virocamāna uccaistarāṁ bhaktir
anudinam edhamāna-rayājāyata.
El Señor Vāsudeva, es decir, Śrī Kṛṣṇa, el hijo de Vasudeva, es la Suprema Personalidad de Dios. Él se manifiesta en el corazón de los yogīs en Su aspecto Paramātmā, y los jñanīs Le adoraron como Brahman impersonal. En los śāstras se explica que el aspecto Paramātmā tiene cuatro brazos, que sostienen un disco, una caracola, una flor y una maza. Como se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (2.2.8):
kecit sva-dehāntar-hṛdayavakāśe
prādeśa-mātraṁ puruṣaṁ vasantam
catur-bhujaṁ kañja-rathāṅga-śaṅkha-
gadā-dharaṁ dhraṇayā smaranti
Paramātmā está situado en el corazón de todas las entidades vivientes. Tiene cuatro brazos, que sostienen cuatro armas simbólicas. Todos los devotos que piensan en el Paramātmā que está en el corazón adoran a la Suprema Personalidad de Dios en la forma de la Deidad en el templo. Esos devotos también entienden los aspectos impersonales del Señor y los rayos qe emanan de Su cuerpo, que constituyen la refulgencia del Brahman.
SB 5.7.8
'dhibhujyamānaṁ sva-tanayebhyo rikthaṁ pītṛ-paitāmahaṁ
yathā-dāyaṁ vibhajya svayaṁ sakala-sampan-niketāt sva-niketat
pulahāśramaṁ pravavrāja.
Según la ley de dāya-bhāk, quien hereda una propiedad debe, a su vez, legarla a la siguiente generación. Bharata Mahārāja cumplió perfectamente con esa ley. Primero disfruto de las propiedades paternas durante mil veces diez mil años, y en el momento de retirarse dividió esa propiedad entre sus hijos, y partió hacia Pulaha-āśrama.
SB 5.7.9
vārsalyena sannidhāpyata icchā-rūpeṇa.
El Señor existe siempre en diversas formas trascendentales. Como se afirma en la Brahma-saṁhitā (5.39):
rāmādi-mūrtiṣu kalā-niyamena tiṣṭhan
nānāvatāram akarod bhuvaneṣu kintu
kṛṣṇaḥ svayaṁ samabhavat paramaḥ pumān yo
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
El Señnor está situado en Su propia posición, como Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, y está acompañado por Sus expansiones, como el Señor Rāma, Balaadeva, Saṅkarṣana, Nārāyaṇa, Mahā-Viṣṇu, etc. Los devotos adoran a todas esas formas según sus preferencias, y el Señor, llevado del afecto, Se presenta en la forma del arcā-vigraha. A veces, por afecto o por corresponder con él, el Señor aparece personalmente ante el devoto. El devoto siempre está completamente entregado a servicio amoroso del Señor, y el Señor se hace visible ante él conforme a sus deseos. Puede aparecer en la forma del Señor Rāma, del Señor Kṛṣṇa, del Señor Nṛsiṁhadeva, etc. Así es el intercambio de amor entre el Señor y Sus devotos.
SB 5.7.10
nāma sarit-pravarā sarvataḥ pavitrī-karoti.
Los guijarros śalagrāma-śilās son piedras marcadas con círculos por arriba y por abajo. Pueden conseguirse en el río llamado Gaṇḍakī-nadī. Ese río santifica inmediatamente con sus aguas todos los lugares por donde pasa.
SB 5.7.11
kisalaya-tulasikambubhiḥ kanda-mūla-phalopahāraiś ca samīhamāno
bhagavata ārādhanaṁ vivikta uparata-viṣayābhilāṣa upabhṛtopaśamaḥ
parāṁ nirvrtim avāpa.
Todo el mundo busca paz de la mente. Eso sólo puede obtener cuando se está completamente liberado del deseo de complacencia material de los sentidos y ocupado en el servicio devocional del Señor. Como se explica en la Bhagavad-gītā: patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ yo me bhaktyā prayacchati (9.26). Adorar al Señor no es caro. Se Le puede ofrecer una hoja, una flor, un poco de fruta y agua. El Señor Supremo acepta esas ofrendas cuando se hacen con amor y devoción. De ese modo, podemos liberarnos de los deseos materiales. Mientras tengamos deseos materiales, no podremos ser felices; pero tan pronto como nos ocupemos en el servicio devocional del Señor, nuestra mente se purificará de todos los deseos materiales. Entonces alcanzaremos la satisfacción plena.
sa vai puṁsāṁ paro dharmo
yato bhaktir adhokṣaye
ahaituky apratihatā
yayātmā suprasīdati
vāsudeve bhagavati
bhakti-yogaḥ proyojitaḥ
janayaty āśu vairāgyaṁ
jñānaṁ ca yad ahaitukam
«La suprema ocupación [dharma] para toda la humanidad es aquella mediante la cual los hombres pueden llegar al plano del servicio devocional amoroso del Señor upremo trascendental. Para que satisfaga completamente al ser, ese servicio devocional debe estar libre de motivaciones y ser ininterrumpido. Por ofrecer servicio devocional a la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, inmediatamente se adquiere conocimiento sin causa y desapego del mundo (Bhāg. 1.2.6-7).
Ésas son las instrucciones que se dan en el Śrīmad-Bhāgavatam, la Escritura védica suprema. Tal vez no podamos ir a Pulaha-āśrama, pero en cualquier lugar en que nos encontremos podemos ser felices ofreciendo servicio devocional al Señor por medio de los procesos antes mencionados.
SB 5.7.12
nurāga-bhara-druta-hṛdaya-śaithilyaḥ praharṣa-vegenātmany
udbhidyamāna-roma-pulaka-kulaka autkaṇṭhay-pravṛtta-
praṇaya-bāṣpa-niruddhāvaloka-nayana evaṁ nija-ramaṇāruṇa-
caraṇāravindānudhyāna-paricita-bhakti-yogena paripluta-
paramāhlāda-gambhīra-hṛdaya-hradāvagāḍha-dhiṣaṇas tām api
kriyamāṇāṁ bhagavat-saparyāṁ na sasmara.
En el cuerpo de la persona verdaderamente avanzada en el amor extático por Kṛṣṇa se manifiestan ocho signos de éxtasis, que indican la perfección resultante del servicio devocional, y, debido a ello, en su cuerpo se manifiestaron todos los signos del amor extáticos.
SB 5.7.13
kapiśa-kuṭila-jaṭā-kalāpena ca virocamānaḥ sūryarcā bhagavantaṁ
hiraṇmayaṁ puruṣam ujjihāne sūrya-maṇḍake 'bhyupatiṣṭhann etad
u hovāca.
La Deidad regente del Sol Es Hiraṇmaya, el Señor Nārāyaṇa, a quien se adora con el mantra gāyatrī: oṁ bhūr bhuvaḥ svaḥ tat savitur vareṇyaṁ bhargo devasya namaḥ dhīmahī. Se Le adora también con otros himnos que se mencionan en el Ṛg Veda, como por ejemplo: dheyaḥ sadā savitṛ-maṇḍala-madhya-vartī. El Señor Nārāyaṇa se encuentra en el Sol, y Su cuerpo es de color dorado.
SB 5.7.14
devasya bhargo manasedaṁ jajāna
suretasādaḥ punar āviśya caṣṭe
haṁsaṁ gṛdhrāṇaṁ nṛṣad-riṅgirām imaḥ
La Deidad regente del Sol es otra expansión de Nārāyaṇa, que ilumina el universo entero. El Señor, en la forma de Superalma, entra en el corazón de todas las entidades vivientes, les da inteligencia, y satisface sus deseos materiales. Esto se confirma también en la Bhagavad-gītā: sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭaḥ: «Yo estoy en el corazón de todos» (Bg. 15.15).
En forma de Superalma, el Señor entra en el corazón de todas las entidades vivientes. Como afirma la Brahma-saṁhitā (5.35): aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-stham: «Él entra en el universo y también en el átomo». En el Ṛg Veda se adora a la Deidad regente del Sol con este mantra: dhyeyaḥ sadā savitṛ-maṇḍala-madhya-vartī nārāyanaḥ sarasijāsana-sanniviṣṭaḥ: Nārāyaṇa está en el interior del Sol sobre una flor de loto. Recitando este mantra, toda entidad viviente debe refugiarse en Nārāyaṇa en el momento en que sale el Sol. Según los científicos modernos, el mundo material tiene como fundamento la refulgencia del Sol. Debido a esa luz del Sol nos planetas giran y los vegetales crecen. También sabemos que la luz de la Luna ayuda a crecer a las plantas y las hierbas. En realidad es Nārāyaṇa, dentro del Sol, quien mantiene el universo entero, por eso se debe adorar a Nārāyaṇa mediante el mantra-gayatrī o el ṛg mantra.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Séptimo del Canto Quinto del titulado «Actividades del rey Bharata».
