SB 5.8.19

nimlocati ha bhagavān sakala-jagat-kṣemodayas trayy-ātmādyāpi mama na mṛga-vadhū-nyāsa āgacchati.
Palabra por palabra: 
nimlocati — se pone; ha — ¡ay de mí!; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios, representado en el Sol; sakala-jagat — de todo el universo; kṣema-udayaḥ — que aumenta lo auspicioso; trayī-ātmā — que consiste en los tres Vedas; adya api — hasta ahora; mama — mío; na — no; mṛga-vadhū-nyāsaḥ — la cría de ciervo que su madre me confió; āgacchati — ha regresado.
Traducción: 
¡Ay de mí!, con la salida del Sol comienza todo lo auspicioso. Para mí, por desdicha, no ha comenzado. El dios del Sol es la personificación de los Vedas, pero yo carezco por completo de principios védicos. Ese dios del Sol se oculta ya, mas el pobre animal que confió en mí desde la muerte de su madre no ha regresado.
Significado: 

En la Brahma-saṁhitā (5.52), se describe al Sol como ojo de la Suprema Personalidad de Dios:

yac-cakṣur eṣa savitā sakala-grahāṇāṁ
rājā samasta-sura-mūrtir aśeṣa-tejāḥ
yasyājñayā bhramati sambhṛta-kāla-cakro
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Cuando sale el Sol, se debe cantar el mantra védico que comienza con el gāyatrī. El Sol es la representación simbólica de los ojos del Señor Supremo. Mahārāja Bharata se lamentaba porque, debido a la ausencia del pobre animal, no encontraba nada auspicioso, aunque el Sol estaba ya a punto de ponerse. Bharata Mahārāja se consideró muy desdichado, pues para él, debido a la ausencia del animal, la presencia del Sol no significaba nada auspicioso.