SB 5.9.11
El estado de paramahaṁsa nos lo explica la Bhagavad-gītā (2.15): sama-duḥkha-sukhaṁ dhīraṁ so 'mṛtatvāya kalpate. Cuando alguien es indiferente a las dualidades, a la felicidad y a la aflicción del mundo material, esa persona está preparada para amṛtatva, la vida eterna. Bharata Mahārāja estaba decidido a poner fin a sus implicaciones en el mundo material, y no prestaba la menor atención a este mundo de dualidad. Era plenamente consciente de Kṛṣṇa, y se había olvidado del bien y del mal, de la felicidad y de la aflicción. Como se afirma en el Caitanya-caritāmṛta (Antya 4.176):
`dvaite' bhadrābhadra-jñāna, saba-`manodharma'
`ei bhāla, ei manda', - - saba `bhrama'
«En el mundo material, los conceptos de bueno y malo son especulaciones mentales. Por lo tanto, decir "esto es bueno y esto es malo'' es un gran error». Hay que comprender que en el mundo material, el mundo de la dualidad, pensar que una cosa es buena o mala no es más que una invención de la mente. Sin embargo, no debemos imitar ese nivel de conciencia; debemos situarnos verdaderamente en el plano espiritual de neutralidad.
