SB 5.9.3
Todas las entidades vivientes se ven atadas por diversas actividades, debido al contacto con las modalidades de la naturaleza. Como se afirma en la Bhagavad-gītā: kāraṇaṁ guṇa-saṅgo 'sya sad-asad-yoni-janmasu: «Ello se debe a su contacto con esa naturaleza material. De ese modo, se encuentran con el bien y el mal entre las diversas especies» (Bg. 13.22).
Conforme a nuestro karma, recibimos distintos tipos de cuerpos de entre las 8.400.000 especies. Karmaṇā daiva-netreṇa: Actuamos bajo la influencia de la naturaleza material contaminados por las tres modalidades, y de ese modo obtenemos un determinado tipo de cuerpo conforme a disposiciones superiores. Eso se denomina karma-bandha. Para liberarnos de ese karma-bandha, debemos ocuparnos en servicio devocional. Entonces, nos veremos libres de la influencia de las modalidades de la naturaleza material.
māṁ ca yo 'vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate
«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman» (Bg. 14.26). Para permanecer inmunes a las cualidades materiales, debemos ocuparnos en servicio devocional: śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ. Ésa es la perfección de la vida. Mahārāja Bharata, cuando nació en cuerpo de brāhmaṇa, no sentía mucho interés por los deberes brahmínicos; en su fuero interno, sin embargo, era un vaiṣṇava puro, y pensaba siempre en los pies de loto del Señor. Como se aconseja en la Bhagavad-gītā: man-manā bhava mad-bhakto mad-yājī māṁ namaskuru. Ése es el único proceso mediante el cual podemos salvarnos del peligroso ciclo de nacimientos y muertes.
