SB 6.1.68
sakāśaṁ kṛta-kilbiṣam
neṣyāmo 'kṛta-nirveśaṁ
yatra daṇḍena śuddhyati
Como los viṣṇudūtas les habían prohibido llevar a Ajāmila ante Yamarāja, los yamadūtas explicaron que lo correcto era que aquel hombre fuese llevado ante Yamarāja. Ajāmila no había expiado sus actos pecaminosos, de modo que iban a llevarle ante Yamarāja para que se purificase. La persona que comete un asesinato es pecaminosa, de modo que debe ser matada; en caso contrario, después de morir tendrá que sufrir muchas reacciones pecaminosas. Del mismo modo, el castigo de Yamarāja es un proceso de purificación para las personas más pecaminosas y abominables. Por esa razón, los yamadūtas pidieron a los viṣṇudūtas que no les impidieran llevar a Ajāmila ante Yamarāja.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Primero del Canto Sexto del , titulado «Historia de la vida de Ajāmila».
