SB 6.10.10
pārakyaiḥ kṣaṇa-bhaṅguraiḥ
yan nopakuryād asvārthair
martyaḥ sva-jñāti-vigrahaiḥ
En otro pasaje del Śrīmad-Bhāgavatam (10.22.35), se da un consejo parecido:
etāvaj janma-sāphalyaṁ
dehinām iha dehiṣu
prāṇair arthair dhiyā vācā
śreya ācaraṇaṁ sadā
«La obligación de todo ser consiste en emplear su vida, riqueza, inteligencia y palabras en actividades benéficas por el bien de los demás». Ésa es la misión de la vida. Debemos ocupar en beneficio de los demás nuestro cuerpo y los cuerpos de nuestros amigos y familiares, así como las riquezas y todo lo que poseamos. Ésa es la misión de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Como se afirma en el Caitanya- caritāmṛta (Ādi 9.41):
bhārata-bhūmite haila manuṣya-janma yāra
janma sārthaka kari' kara para-upakāra
«Aquel que haya nacido como ser humano en tierras de la India [Bhārata-varṣa] debe hacer de su vida un éxito y trabajar en beneficio de todos los demás».
La palabra upakuryāt significa para-upakāra, ayudar a los demás. Por supuesto, la sociedad humana cuenta con muchas instituciones que ayudan a los demás; sin embargo, los filántropos no conocen el modo de ayudar a los demás, y por ello su tendencia filantrópica no tiene efectos prácticos. No conocen el objetivo supremo de la vida (śreya ācaraṇam), que consiste en complacer al Señor Supremo. Si todas las actividades filantrópicas y humanitarias se enfocasen hacia el logro del objetivo supremo de la vida, es decir, complacer a la Suprema Personalidad de Dios, esas actividades serían perfectas. Las obras humanitarias, sin Kṛṣṇa, carecen de valor. Debemos poner a Kṛṣṇa en el centro de todas nuestras actividades; de lo contrario, ninguna actividad tendrá valor.
