SB 6.15.21-23
bhavataivānubhūyate
evaṁ dārā gṛhā rāyo
vividhaiśvarya-sampadaḥ
śabdādayaś ca viṣayāś
calā rājya-vibhūtayaḥ
mahī rājyaṁ balaṁ koṣo
bhṛtyāmātya-suhṛj-janāḥ
sarve 'pi śūraseneme
śoka-moha-bhayārtidāḥ
gandharva-nagara-prakhyāḥ
svapna-māyā-manorathāḥ
Este verso describe el enredo de la existencia material. En la existencia material, la entidad viviente posee muchas cosas: un cuerpo material, hijos, esposa, etc. (dehāpatya-kalatrādiṣu). Podría pensarse que todo ello va a servirle de protección, pero eso es imposible. A pesar de todas esas posesiones, el alma espiritual tiene que abandonar la situación en que se encuentra y aceptar otra, que tal vez le sea desfavorable. Pero aun en el caso de que fuese favorable, también tendría que abandonarla para recibir otro cuerpo. De ese modo se perpetúa su sufrimiento en la existencia material. El hombre sensato debe ser perfectamente consciente de que esas cosas no van a darle felicidad. Debe situarse en su identidad espiritual y servir eternamente a la Suprema Personalidad de Dios como devoto. Ésa es la instrucción de Aṅgirā Ṛṣi y Nārada Muni a Mahārāja Citraketu.
