SB 6.16.14

bāla-ghnyo vrīḍitās tatra
bāla-hatyā-hata-prabhāḥ
bāla-hatyā-vrataṁ cerur
brāhmaṇair yan nirūpitam
yamunāyāṁ mahārāja
smarantyo dvija-bhāṣitam
Palabra por palabra: 
bāla-ghnyaḥ — las asesinas del niño; vrīḍitāḥ — muy avergonzadas; tatra — allí; bāla-hatyā — por haber matado al niño; hata — haber perdido; prabhāḥ — todo el lustre corporal; bāla-hatyā-vratam — la expiación por el asesinato del niño; ceruḥ — cumplieron; brāhmaṇaiḥ — por los sacerdotes; yat — la cual; nirūpitam — descrita; yamunāyām — en el río Yamunā; mahā-rāja — ¡oh, rey Parīkṣit!; smarantyaḥ — recordando; dvija-bhāṣitam — lo que había dicho el brāhmaṇa.
Traducción: 
Las coesposas de la reina Kṛtadyuti, que habían envenenado al niño, estaban muy avergonzadas y perdieron todo su lustre corporal. Mientras se lamentaban, ¡oh, rey!, recordaron las instrucciones de Aṅgirā y abandonaron su ambición de tener hijos. Siguiendo las indicaciones de los brāhmaṇas, fueron a orillas del Yamunā, donde se bañaron y expiaron sus actividades pecaminosas.
Significado: 

En este verso se debe prestar especial atención a la palabra bāla-hatyā-hata-prabhāḥ. La práctica de matar niños ha existido en la sociedad humana desde hace mucho tiempo - desde tiempo inmemorial - , pero en épocas pasadas era muy poco frecuente. Sin embargo, hoy en día, en la era de Kali, es muy común la práctica del aborto, que consiste en matar a los niños dentro del vientre de la madre; a veces se llega incluso a matarles cuando ya han nacido. La mujer que lleva a cabo esa horrible actividad, pierde gradualmente todo su lustre corporal (bāla-hatyā-hata-prabhāḥ). También es de señalar que las damas que cometieron el pecado de envenenar al niño estaban muy avergonzadas y, conforme a las indicaciones de los brāhmaṇas, tuvieron que someterse a expiación por haberle dado muerte. Toda mujer que alguna vez haya realizado un pecado tan infame, debe expiar por él; hoy en día, sin embargo, nadie se somete a expiación. En esas circunstancias, las mujeres responsables de ese crimen tendrán que sufrir en esta vida y en la siguiente. Aquellas almas sinceras que escuchen este relato deben abstenerse de esa actividad de matar niños, y deben expiar por sus actividades pecaminosas emprendiendo el proceso de conciencia de Kṛṣṇa con toda seriedad. El canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa sin ofensas sirve sin duda de expiación inmediata por todas las actividades pecaminosas; sin embargo, no hay que incurrir de nuevo en esas actividades, pues eso sería una ofensa.