SB 6.16.57
mad-bhāvaṁ bhinnam ātmanaḥ
tataḥ saṁsāra etasya
dehād deho mṛter mṛtiḥ
Por lo general, los filósofos māyāvādīs, y las personas influenciadas por esos filósofos, se consideran iguales a la Suprema Personalidad de Dios. Ésa es la causa de su vida condicionada. En su Prema-vivaarta, el poeta vaiṣṇava Jagadānanda Paṇḍita afirma:
kṛṣṇa-bahīrmukha hānā bhoga vañchā kare
nikaṭa-stha māyā tāre jāpaṭiyā dhare
La vida condicionada de la entidad viviente comienza tan pronto como olvida su posición constitucional y se esfuerza por ser uno con el Supremo. La idea de que el Brahman Supremo y la entidad viviente son iguales no sólo cualitativa, sino también cuantitativamente, es la causa de la vida condicionada. La vida condicionada, comienza si olvidamos la diferencia entre el Señor Supremo y la entidad viviente. Vida condicionada significa abandonar un cuerpo para recibir otro, y morir para morir de nuevo. El filósofo māyāvādī enseña la filosofía de tat tvam asi, diciendo: «Tú eres igual a Dios». Se olvida que tat tvam asi de aplica en relación con la posición marginal de la entidad viviente, la que se puede comparar a los rayos del Sol. El Sol y los rayos del Sol son cualitativamente uno, pues en ambos hay luz y calor. Pero no debemos olvidar que los rayos del Sol se originan del Sol. En la Bhagavad-gītā, el Señor dice: brahmaṇo hi pratiṣṭhāham: «Yo soy la fuente original del Brahman». Los rayos del Sol deben su importancia al globo solar, pero el globo solar no debe su importancia a la omnipresencia de sus rayos. El olvido o la comprensión errónea de este hecho se llama māyā. Cuando olvidamos nuestra posición constitucional, o la posición constitucional del Señor Supremo, caemos en māyā, es decir, en el saṁsāra, la vida condicionada. En relación con esto, Madhvācārya dice:
sarva-bhinnaṁ parātmānaṁ
vismaran saṁsared iha
abhinnaṁ saṁsmaran yāti
tamo nāsty atra saṁśayaḥ
Cuando alguien piensa que no hay ninguna diferencia entre la entidad viviente y el Señor Supremo, sin duda, se halla bajo la influencia de la ignorancia (tamaḥ).
