SB 6.2.24-25
dūtānāṁ yama-kṛṣṇayoḥ
dharmaṁ bhāgavataṁ śuddhaṁ
trai-vedyaṁ ca guṇāśrayam
bhaktimān bhagavaty āśu
māhātmya-śravaṇād dhareḥ
anutāpo mahān āsīt
smarato 'śubham ātmanaḥ
En la Bhagavad-gītā (2.45), el Señor Kṛṣṇa dijo a Arjuna:
traiguṇya-viṣayā vedā
nistraiguṇyo bhavārjuna
nirdvandvo nitya-sattva-stho
niryoga-kṣema ātmavān
«Los Vedas tratan principalmente el tema de las tres modalidades de la naturaleza material. ¡Oh, Arjuna! debes trascender esas tres modalidades. Libérate de todas las dualidades y de las ansias de ganancia y seguridad, y establécete en el Ser». Es cierto que los principios védicos recomiendan un proceso gradual de elevación al plano espiritual, pero si alguien se apega a esos principios, entonces no tiene posibilidad de elevarse al plano de la vida espiritual. Por esa razón, Kṛṣṇa aconsejó a Arjuna que realizase servicio devocional, que es el proceso religioso trascendental. La posición trascendental del servicio devocional viene también confirmada en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.6): sa vai puṁsāṁ paro dharmo yato bhaktir adhokṣaje: Bhakti, el servicio devocional, es paro dharmaḥ, dharma trascendental; no es dharma material. Por lo común, la gente piensa que la finalidad de la práctica religiosa debe ser obtener beneficios materiales. Esto puede acomodarse bien con personas interesadas en la vida material, pero quien tiene interés en la vida espiritual debe apegarse a paro dharmaḥ, los principios religiosos que nos llevan a ser devotos del Señor Supremo (yato bhaktir adhokṣaje). La religión bhāgavata enseña que entre el Señor y la entidad viviente existe una relación eterna, y que la entidad viviente tiene el deber de entregarse al Señor. Quien se sitúa en el plano del servicio devocional ve desaparecer todos los obstáculos y queda completamente satisfecho (ahaituky apratihatā yayātmā suprasīdati). Tras elevarse hasta ese plano, Ajāmila comenzó a lamentarse de sus actividades materialistas, y a glorificar el nombre, la fama, la forma y los pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios.
